
Por:
Norberto Galasso
Un modelo nacional y popular tiene que tener un sostén fundamental en los trabajadores, y si vemos todo el espectro, tenemos sólo a la CTA de Hugo Yasky apoyando, mientras que el espacio de Pablo Michelli y la CGT de Hugo Moyano están enfrente. Claro que no se puede ni considerar que el gobierno camine junto a los Gordos menemistas, sería terrible verlos codo a codo con los que entregaron todo en los noventa. El gobierno tiene un déficit en el presupuesto y lo lógico es que lo resuelva estableciendo una mayor carga en los sectores más poderosos y no en los sectores a los que la inflación les come el aumento salarial. Para avanzar en este sentido, en un contexto de crisis económica y con espacios que buscan impulsar la desestabilización en toda América Latina, es esencial la unidad del campo popular que las posiciones de unos y otros están perjudicando. Los protagonistas sabrán si han actuado bien o no, pero esto no beneficia a nadie.
El senador nacional por el Frente Cívico cruzó fuerte al gobernador cordobés por su pedido de beneficios para los represores a cambio de información: “Alguien debería decirle a ese sinvergüenza de mierda que los genocidas no son delincuentes comunes”. Escuchá el audio de Radio América.
La ministra de Seguridad Nilda Garré dijo no sorprenderse con los dichos del gobernador de Córdoba, quien históricamente tuvo “una posición de contemplación con los delitos de lesa humanidad”. Alak afirmó que “las penas tienen que ser las que marca el Código y los jueces”.





