
Por:
Tiempo Argentino
La posibilidad de que la OEA siga los pasos de la Unasur y el Mercosur y suspenda a Paraguay por la destitución del presidente Fernando Lugo quedó ayer prácticamente descartada, después de que el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, se manifestara en su contra y que buena parte de los países miembro también se alejaran de la sanción.
En sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos en Washington, la tercera desde la destitución de Lugo en un sumarísimo juicio político el 22 de junio, Insulza advirtió que la suspensión de Paraguay tendría "altas implicaciones económicas" y políticas para el país sudamericano, causando "sufrimientos innecesarios" al pueblo sin que contribuya al fortalecimiento democrático del país al que se aspira.
Países como la Argentina y Perú insistieron durante la sesión en la necesidad de convocar a una reunión de cancilleres, si bien la mayoría de los representantes abogaron por postergar esta decisión, que requiere su aprobación con mayoría absoluta, hasta que los gobiernos hayan podido estudiar el informe. Y es que las diferentes posiciones en el hemisferio acerca de lo ocurrido en Paraguay quedaron patentes ayer una vez más en la sede de la OEA. El embajador de Venezuela, Roy Chaderton, acusó a la OEA de "tibieza" y, especialmente a los Estados Unidos y Canadá, de actuar con doble rasero al no condenar contundentemente lo que Caracas califica de "golpe de Estado" en Paraguay, pero sí manifestar su "indignación" por un proceso similar realizado en Rumania.
Insulza no se mostró contrario a la convocatoria a una reunión de cancilleres de la OEA, pero subrayó que esta debería darse para "permitir la búsqueda de salidas constructivas" para lograr el objetivo del "fortalecimiento de la democracia en Paraguay".
Insulza insistió en que, pese a los "errores" cometidos durante el juicio político a Lugo, este tipo de acciones no es inaudito en la región y que la OEA debe mostrar "ecuanimidad" a la hora de tratar la situación para lograr resultados concretos. "No creo que sea cualquier cosa lo que pasó en Paraguay (...) pero creo que tenemos que ser más medidos en nuestros juicios y ver de qué manera ayudamos a Paraguay a superar la situación que se ha producido", pidió.
Insulza presentó sus conclusiones tras la visita "informativa" a Asunción que realizó la semana pasada junto con los embajadores ante la OEA de Canadá, Estados Unidos, Haití, Honduras y México, durante la que se reunió con los principales actores políticos y sociales de la crisis paraguaya. Las propuestas de Insulza fueron aceptadas de inmediato por Paraguay en la voz de su embajador ante la OEA, Bernardino Hugo Saguier, quien aseguró que el gobierno en Asunción está "dispuesto a otorgar a la OEA todas las facilidades y cooperación". «
dpa
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