
Por:
Estanislao Malic
No es lo mismo adeudar divisas que moneda nacional ni es comparable la deuda intraestatal con la mantenida con agentes privados u organismos internacionales. Asimismo, resulta vital prestar atención a la capacidad de refinanciamiento y la situación de la balanza de pagos del país en cuestión. A pesar de que la Argentina no parece tener la holgura financiera que supo tener pocos años atrás, ciertamente el panorama para 2013 se encuentra bastante despejado. Las reservas del Banco Central se mantienen firmes por encima de los 45 mil millones de dólares. El año próximo deberá desprenderse de 7841 millones de dólares en concepto de pago de deuda (excluyendo el cupón del PBI), de los cuales una gran parte quedará en manos del organismo, ya que tan sólo el 36% del total de dichos vencimientos (entre pesos y divisas) pasaría a manos privadas. Si bien el acceso a los mercados internacionales de capital sigue vedado para nuestro país, la balanza comercial presenta un firme superávit en 2012, el cual asciende a 8500 millones de dólares hasta julio, incluso a pesar del déficit energético. De conservarse esa fuente de divisas, los niveles de reservas deberían mantenerse sin variaciones importantes. El volumen de deuda entre las diferentes esferas gubernamentales dista de representar una preocupación, ya que no existe ninguna clase de riesgo estructural ligado a este tipo de operaciones. Por eso tampoco debemos temerle al déficit fiscal en pesos ni a la expansión monetaria, instrumentos clave de política anticíclica. La clave de nuestras crisis pasadas y de nuestras tensiones presentes hay que buscarla en la disponibilidad de divisas.
La Secretaría de Comunicación Pública de Córdoba indicó que el gobernador no dijo que “hay que bajarle las penas a los dictadores”. Sin embargo, la grabación de la entrevista deja en claro sus palabras. Entrá a la nota y mirá el video.






