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Tiempo Argentino
Orden de cerrar embajadas y colegios en el extranjero, protección policial para periodistas e intentos de aplacar los ánimos. La publicación de unas provocativas caricaturas de Mahoma en Francia, avivó ayer los temores de nuevas acciones de protesta islámicas contra Estados Unidos y otros países occidentales, como las que en la última semana provocaron 30 muertes –entre ellas las del embajador de los EE UU en Libia, Chris Stevens–, decenas de heridos y daños en las embajadas de Washington en varias capitales del mundo musulmán.
Por todo el mundo se extendió el debate sobre la legitimidad de la publicación de las viñetas en la revista humorística Charlie Hebdo. ¿Fue valiente o irresponsable?, fue la pregunta de todos. Los argumentos de ambas partes son claros. Los críticos –entre los que están los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia y prácticamente todo el mundo, más el papa Benedicto XVI– hacen referencia a las violentas protestas contra la película producida en Estados Unidos, que difama burdamente al profeta Mahoma. Acusan a la revista de incitar innecesariamente a la ira.
Charlie Hebdo echa leña al fuego, dicen los políticos franceses, como el ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, quien debió ordenar la protección especial de los bienes franceses en alrededor de 20 países. A raíz de la publicación anticipada de la revista, organizaciones musulmanas en Francia denunciaron "este nuevo gesto de hostilidad hacia el Islam". Se estima que en el país hay 3,5 millones de personas de creencia musulmana, más que en cualquier otro de la Unión Europea (UE).
El lado opuesto es igualmente enérgico en sus argumentos. Los defensores de la publicación consideran que las críticas a la revista representan un ataque a la libertad de prensa, y por eso creen que sería una vergüenza que el mundo occidental se dejara intimidar por los actos de violencia. Dicen además que el Papa o Jesús también fueron caricaturizados en alguna ocasión.
Ayer, junto a las caricaturas, la revista publicó una mordaz justificación. "Pintas un Mahoma glorioso y mueres (...), lo muestras alegre y mujeres (...) Con estos fascistas no hay nada que negociar", dijo el redactor responsable de Charlie Hebdó, Stéphane Charbonnier. En diversas entrevistas habló de "caricaturas totalmente normales" e instó al gobierno a mostrar agallas (ver aparte). El primer ministro Jean-Marc Ayrault había destacado previamente el derecho a la libertad de opinión, pero a la vez había apelado a la responsabilidad de los medios.
Para el gobierno francés la publicación de las caricaturas llegó en un momento inoportuno. Horas antes había prohibido una manifestación prevista para el sábado contra el video filmado en Estados Unidos, que difama a Mahoma, aduciendo que había sido producido en el exterior. El argumento perdería validez si se producen protestas por las caricaturas publicadas en Francia. Los que se alegraron fueron los propietarios de Charlie Hebdo. Está previsto que se impriman 150 mil ejemplares de la edición que está en la calle, cuando la tirada normal es de 75 mil.
Es probable que las demandas contra la publicación sean recibidas con calma. En el año 2006, un tribunal respaldó la publicación de unas caricaturas de Mahoma. La justica consideró que no hubo ningún ataque a los musulmanes, sino a una clara minoría. Esta reaccionó en noviembre del año pasado a su manera. Tras la publicación de un cuaderno especial sobre la Sharia, la ley islámica, provocaron un incendio en la redacción. «
Dpa
"no hemos insultado a nadie"
Ayer, mientras miles de personas manifestaban en el Líbano, desde Charlie Hebdo justificaban la publicación de las caricaturas ofensivas del profeta. "Llevamos toda la semana hablando de las embajadas atacadas por la difusión de una película tonta. ¿No tenemos derecho a tratar eso en una revista satírica?", dijo el redactor responsable de Charlie Hebdo.
El periodista señaló que lo que debería provocar la reacción de las autoridades "no es la publicación de un dibujo sino las actitudes violentas que provoca. No hemos insultado a nadie, nuestro dibujo de portada no es denigrante. No hemos hecho llamamientos al odio racial. Hemos hecho nuestro trabajo", agregó.
La portada de Charlie Hebdo muestra a un musulmán en silla de ruedas empujado por un judío, bajo el título de “Intocables”, en referencia a la película más taquillera de Francia. En páginas interiores, los dibujos son más fuertes. En uno de ellos aparece Mahoma desnudo y en actitudes indecorosas. En otro el profeta está agachado, con una flor en el trasero.
Efe
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