Tiempo Argentino

Edición: 22 de Julio de 2014 | Ediciones Anteriores

22 de Julio de 2014

+Buenos Aires

T15° H88%

el fin de un ciclo que no fue

Esta vez sí, todos estaban preparados. 

Info News
Info News
Info News

Luego de tres intentos fracasados, la cambiante oposición había encontrado un candidato para derrotar a Hugo Chávez en las elecciones presidenciales. Henrique Capriles había intentado tomar distancia de las antagónicas candidaturas, las de 2000 y 2006, que partían inexorablemente en dos el debate político, representando Chávez como la encarnación de las tradiciones caudillescas y, por lo tanto, irracionales que sólo gobiernan mediante la demagogia. 

Esta vez la campaña electoral de la oposición, una oposición desdibujada en términos políticos aunque más sólida en definiciones culturales, se basó en la idea de superación del chavismo: "No venimos a destruir, sino a tomar otro rumbo, pero que incluirá políticas levantadas por Chávez." Esas palabras, esa actitud política, estaba asumiendo algo que había sucedido hace ya algunos años: la desaparición del sistema de partidos que gobernó Venezuela desde el Pacto del Punto Fijo de 1958 hasta finales de los '90. 
Que la oposición política tomase como propias algunas banderas del gobierno de Chávez, muy particularmente las Misiones vinculadas a la cuestión social, implicaba que ya era imposible retomar el camino de aquel pacto. 
Ya a finales de siglo XX, los viejos partidos habían desaparecido de la escena política con el movimiento que la emergencia de Chávez había generado. Tal fue la crisis que las cámaras empresarias quisieron ocupar ese lugar y creyeron que lo lograrían cuando generaron el también fallido golpe de Estado de 2002. 
A partir de allí puede decirse que el chavismo comenzó a asentarse como movimiento político nacional y a su vez a compartir el "clima regional", que con sus diferencias, constituían una nueva sintonía entre distintos gobiernos de Sudamérica. De este modo, el uso de parte del discurso de Chávez y la decisión de ir a cosechar votos en su propio campo, parecían el camino que finalmente cerraría su ciclo. A ello, la repetida consigna del "desgaste" de 14 años en el poder, (apreciación que convivía con lo crítica por la misma situación), parecía sentar las bases. 
Pero no alcanzó. 
Hugo Chávez obtuvo una gran victoria. Es cierto, también, que ha perdido algún caudal electoral; pero, con todo, lo ubica en niveles del inicio de su mandato a finales de los '90, en una victoria que no deja lugar a dudas. Ahora se le abre el destino de su gobierno, habiendo manifestado los deseos de profundización del Socialismo del siglo XXI. Lo que no cabe duda es el peso de su victoria, lo cual se puede leer en las respuestas y argumentaciones de sus opositores continentales, quienes tímidamente aparecieron en los medios de comunicación para explicar lo que les resultaba inexplicable. Quienes esperaban que el "ciclo populista" hubiera comenzado a cerrarse, las urnas les dieron un duro golpe. Sin embargo el modo que eligieron para leer el acontecer político de Venezuela, o de la Argentina desde luego, los mantiene atados a sus preconcepciones y les impide comprender los procesos políticos que los actores de la región construyen, con la validación electoral. 
 
Info News
Info News
Info News

COMENTARIOS

Ultimas Noticias

Desde INFOnews.com

Tiempo en Facebook:

MÁS NOTICIAS