MENSAJES POLÍTICOS DE LA MOVILIZACIÓN

Un acto con color peronista, pero con ausencias y apoyos contradictorios

Hugo Moyano se rodeó de respaldos tan heterogéneos como la ex macrista Cynthia Hotton y “Pino” Solanas. El faltazo de Héctor Recalde.

Un acto con color peronista, pero con ausencias y apoyos contradictorios

La Plaza de Hugo Moyano, la que iba a aclamarlo como nueva síntesis del descontento, ocupó por varias horas el centro simbólico de la política argentina. La concentración se extendió, con claros en ciertos lugares y posibilidades de caminar sin problemas, desde la valla que atraviesa la mitad de la Plaza de Mayo hasta las calles Perú, por Diagonal Norte, y Piedras, por Avenida de Mayo. La convocatoria reunió en un mismo espacio físico a los gremios alineados con Moyano (la parte central de la multitud) con los sindicatos que forman parte de la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, Barrios de Pie (vinculado a Libres del Sur y el FAP) y los partidos de izquierda.  
Con la presencia más visible de Gastrónomicos, Barrionuevo movilizó una columna por Avenida de Mayo: la integraban el sindicato de la carne, los conscriptos que fueron movilizados pero no combatieron en 1982 y grupos de jubilados que reclaman por el 82% móvil. Aparte de la logística de Camioneros, que está imbricada con las empresas del sector, como Covelia (se vieron chalecos, camperas y vehículos con la inscripción de la empresa), los manifestantes desplegaron el cotillón lleno de color de todo acto peronista, aunque con algunas innovaciones: uno de los camioneros se paseaba con su rostro tapado por una máscara verde de la lucha libre mexicana.
Sobre el escenario, a ambos lados de la tarima en la que habló Moyano, se pudo ver a un acompañamiento heterogéneo, hasta contradictorio. Allí convivían dirigentes gremiales del moyanismo, diputados del peronismo disidente encabezados por Enrique Thomas, ex legisladores del PRO, como Cynthia Hotton, famosa por su oposición al matrimonio igualitario, que se codeaban con Juan Carlos Alderete, de la CCC, y Fernando “Pino” Solanas y Mario Cafiero. Entre la multitud, caminando al frente de la columna del MST, se pudo ver a Vilma Ripoll y al legislador porteño Alejandro Bodart.
El palco mostraba una notoria ausencia para el espacio incondicional a Moyano. Estaban sus hijos, Pablo y Facundo, su esposa Liliana Zulet, los gremialistas Omar Plaini, Julio Piumato, Gerónimo “Momo” Venegas, Ricardo Cirielli, Amadeo Genta y Jorge Pérez Tamayo. Faltaba el abogado laboralista Héctor Recalde, quien un día antes estuvo sentado en la primera fila del acto de Cristina.
La figura de la presidenta estuvo presente en la mayoría de los cantitos que se escucharon en la Plaza. El MST y el MAS la acusaron de encabezar un gobierno antipopular, pero la consigna más agresiva partió de un grupo de 20 manifestantes que llevaban pecheras azules de Luz y Fuerza Córdoba. “Ya vas a ver, del gobierno te ‘vamo’ a correr”, gritaban. Las referencias al kirchnerismo mostraban elementos contradictorios: mientras que Moyano acusó a Néstor Kirchner de haberse exiliado en el sur para enriquecerse con la circular 1050 de José Alfredo Martínez de Hoz, una bandera gigante de la Juventud Sindical, que encabeza su hijo Facundo, mostraba los rostros sonrientes de Kirchner y Perón. Nadie pidió que la bajaran.  <