Equivalen al 20% de participación en el mercado. De Vido explicó que el objetivo es evitar la formación de un monopolio.

El gobierno adjudicó a la estatal Arsat frecuencias de telefonía móvil

La empresa podrá explotar las ondas de tercera generación por sí misma o a través de una alianza con cooperativas y pymes.

El gobierno adjudicó a la estatal Arsat frecuencias de telefonía móvil





El gobierno nacional decidió ayer empezar a jugar fuerte en la telefonía celular, el rubro más dinámico y rentable de los servicios públicos y uno de los pocos que trabaja con tarifas desreguladas. Por medio de la Resolución 71 de la Secretaría de Comunicaciones, el Estado decidió dar de baja la licitación de frecuencias de tercera generación (conocidas como 3G) disponibles desde que Movistar las devolvió al Estado como parte de la desinversión tras la compra de Movicom, y las asignó a la estatal Arsat, que con esta derivación ahora pasará a manejar el 20% del espectro radioeléctrico destinado a comunicaciones celulares.
De esta manera, el Estado nacional, luego de asociarse con privados (grandes operadores, pymes y cooperativas), se transformará en el cuarto operador de telefonía celular en importancia, detrás de Movistar (29%), Personal (27%) y Claro (23%). Al pelotón hay que sumarle a Nextel, muy inferior en cantidad de líneas pero con más facturación por abonado que la competencia. Según el cronograma que maneja el gobierno, en 15 días se presentará el plan de negocios, por el cual la empresa tendrá el mismo rango que cualquiera de las actuales, con lo que será una alternativa más en el mercado, generando una competencia de precios que favorecerá a los usuarios.
En conferencia de prensa, junto al secretario de Comunicaciones Lisandro Salas, el ministro de Planificación, Julio De Vido, aseguró que la licitación se dio de baja “por razones de oportunidad, mérito y conveniencia" y agregó que las frecuencias se asignaron a Arsat "en atención a su rol estratégico en la implementación de las políticas de Estado en materia de telecomunicaciones, radiodifusión e Internet". En la misma línea, De Vido descartó que se trate de una nacionalización del servicio y explicó que el Estado "no va a tener una participación testigo, sino una participación equilibrante en el mercado". En ese orden de ideas, De Vido aseguró que "vamos a definir de qué manera, por sí o por terceros, vamos a llevar adelante la explotación de estas frecuencias cuya rentabilidad va a quedar para todos los argentinos". Asimismo, adelantó que "se buscarán esquemas asociativos no sólo con los grandes prestadores, sino también con participación de cooperativas y pymes del interior, a las que hasta ahora les hubiera sido imposible que siquiera soñaran prestar telefonía celular, que es la parte del negocio que tiene mayor rentabilidad".
El titular de Planificación añadió luego que "la decisión no es contra los grandes prestadores, sino que surge de un análisis de cómo era la situación en el mercado" y detalló que en el concurso público se habían presentado las empresas Claro, Multitrunk (Grupo Roggio), Nextel, Telecom, Viettel y Superphone (del Grupo Vila-Manzano), de las cuales cuatro "no aseguraban la condición financiera y patrimonial que garantizara que iban a hacer las inversiones para desarrollar las frecuencias". La empresa Claro "era la única con posibilidades", pero otorgarle las frecuencias a un solo oferente "hubiera sido un proceso de concentración que finalmente terminaría en una situación de monopolio", analizó De Vido.
La distribución de las frecuencias de Arsat se divide por zonas: en el Área 1 (Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Córdoba, Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Catamarca, La Rioja, Tucumán, Salta, Jujuy y Santa Fe), el Estado tendrá 45 MHz, lo que representa un 17,5% del espectro, donde Personal tiene el 26,5%, Movistar el 29,5%, y Claro el 26,5 por ciento.
En el Área 2 (Capital Federal y Gran Buenos Aires), Arsat tendrá el 22%, Claro el 23,5%, Movistar el 29,5% y Personal el 25 por ciento.
Por último, en el Área 3 (San Juan, Santa Cruz, San Luis, Mendoza, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Tierra del Fuego, parte de Santa Fe y el resto de Buenos Aires), el Estado ostentará el 20,5%, Personal el 23,5%, Movistar el 29,5%, y Claro el 26,5 por ciento.
De Vido explicó además que la medida tiene como objetivo evitar que continúe la concentración en un sector que se ha transformado en monopolio natural luego de las privatizaciones de los '90. "Los argentinos estamos cansados, estamos hartos de los monopolios, y no queremos generar situaciones que empresas que hoy tal vez no sean monopolios a la prestación de servicios, transformarlas en condición de tal", afirmó el funcionario y recordó que "estamos en análisis administrativo para ver cómo se resuelve la famosa integración monopólica de Telefónica y Telecom".
"La presencia de una compañía estatal va a tener un impacto en la estructura de costos muy importante. Creo que es muy importante que los argentinos sientan que el Estado genera un esquema de protección sobre tarifas", concluyó De Vido. «

 

los consumidores y las cooperativas celebraron el anuncio

La titular de la Asociación de Defensa de Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA), Sandra González, calificó como "un avance muy importante para los consumidores" a la decisión del gobierno nacional de otorgar a la empresa Arsat la explotación del 25 por ciento del espectro 3G para telefonía móvil.
"Me parece muy bueno, es un avance muy importante para los consumidores porque vamos a tener cosas para ver y lo que se abre es el espectro", dijo González, tras participar del anuncio que se realizó en el microcine del Ministerio de Economía.
Por su parte, Pedro Bussetti, titular de Deuco, aseguró que "es lo que veníamos pidiendo nosotros, no se lo podían dar de nuevo a los monopolios, sino a las cooperativas". El defensor de usuarios agregó que "se trata de una modificación estructural, que debe ser el principio de un nuevo marco regulatorio de la actividad".
El presidente de la Federación de Cooperativas de Telecomunicaciones (Fecotel), Osvaldo Petrilli, destacó que este es "un paso necesario" para que el sector cooperativo comience a trabajar en el área. Asimismo, Antonio Roncoroni, titular de la Federación de Cooperativas del Sur (Fecosur), dijo que "el anuncio es muy bueno y ojalá sirva para que las cooperativas se unan para empezar a prestar el servicio".