EL COMISARIO A CARGO DEL PROCEDIMIENTO HABLÓ DE UNA "SECTA", PERO LUEGO SE DESDIJO

La policía cordobesa allanó una posada donde hacían un ritual con ayahuasca

Ocurrió en un centro terapéutico al pie del cerro Pan de Azúcar, cerca de Cosquín. Diecisiete personas participaban de una sesión bajo los efectos de esa sustancia alucinógena. Según el fiscal, se investiga la posible comisión del delito de "práctica ilegal de la medicina".

La policía de Córdoba allanó en la madrugada de ayer una posada al pie del cerro Pan de Azúcar, en Cosquín, donde 17 personas participaban de un ritual con ayahuasca, una sustancia con poderes alucinógenos utilizada durante cientos de años por pueblos indígenas del Perú, Brasil y Bolivia. El allanamiento fue pedido por la fiscalía de Cosquín, a cargo del doctor Martín Bertone, tras dos semanas de investigación policial, por el posible delito de "práctica ilegal de la medicina".
El ritual era parte de las actividades organizadas por la Fundación El Emilio, un centro terapéutico que, según anuncian en su página web, desarrolla "programas de asesoramiento, prevención y asistencia en situaciones asociadas a drogas, promoviendo estrategias de intervención que favorezcan el contacto con la naturaleza y la revalorización de la cultura".
Según contó a Tiempo Argentino el comisario inspector Héctor Ferreira, la policía ingresó a la sede de ese centro a las 0:30 y encontró a 13 varones y cuatro mujeres, de entre 20 y 45 años, procedentes de distintas provincias, con los ojos "extraviados" y bajo el efecto de esa sustancia. "Las llevamos a la comisaría, se las hizo revisar por los médicos y se les pidieron las huellas dactilares para la identificación. No hubo detenidos pero se secuestraron varios elementos, entre ellos un CPU."
Durante la tarde de ayer, los medios locales mencionaron que se trataba de las actividades de una "secta", aunque luego esto fue desmentido por los directores de la fundación y por la policía. La confusión surgió por las declaraciones del comisario Gustavo Godoy, a cargo del procedimiento, quien, impactado por los "vómitos y el descontrol de esfínteres", atribuyó el ritual a esa procedencia.
El director general de El Emilio, el profesor César Rabbat, prefirió guardar silencio a la espera de notificaciones de la fiscalía. Sin embargo, ayer adelantó a este diario que todo lo que se está diciendo "es una locura". "Allanaron el centro como si fuera en un lugar de terroristas y se retiraron sin llevar detenido a nadie. No hay nadie hospitalizado, ni preso, y están hablando de una secta. Todas las personas que estaban aquí están muy molestas. Es gente que viene voluntariamente de distintas partes del país, para una actividad eventual. Está todo tergiversado", replicó. <