
Por:
Viviana Mariño
Si hay que llegar al veto, se vetará." El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, admitió que la presidenta Cristina Fernández podría apelar a esa facultad, en caso de que el Senado convierta en ley el aumento al 82% móvil de los haberes jubilatorios que la oposición logró aprobar en Diputados.
Fernández expresó su confianza en que los senadores actúen con "más racionalidad" para discutir la iniciativa que la Casa Rosada resiste con un argumento central: el peligro de desfinanciar al Estado Nacional y, como ya diagnosticó la presidenta, recrear un escenario de default.
Desde hace varias semanas, el Ejecutivo reforzó los contactos con los senadores del bloque oficialista del Frente para la Victoria, para superar las heridas que el debate por la Ley de Matrimonio Igualitario dejó en la bancada que encabeza Miguel Ángel Pichetto.
Y logró sumar aliados clave como la senadora santafesina Roxana Latorre, quien, desde su alejamiento del ex gobernador Carlos Reutemann, mantiene una posición de distancia del poder central pero evita sumarse en forma automática a la estrategia parlamentaria de la oposición dura del denominado Grupo A.
Sucede que, pese a la amenaza del veto, el Ejecutivo apuesta a una salida política en el ámbito parlamentario. "El costo político de vetar un aumento jubilatorio es demasiado alto", confesó uno de los funcionarios que monitorea el cuadro de situación en el Senado.
Para abroquelar a los legisladores oficialistas y aliados, el poder central estudia "ilustrar" a los senadores con los datos de las posibles consecuencias en las cuentas fiscales. Ese plan podría incluir una nueva visita al Congreso -ya estuvo en Diputados- del titular de la ANSES, Diego Bossio.
"De base habría que pensar en un aumento del gasto de 72 mil millones de pesos", razonó un legislador kirchnerista de contacto permanente con la Casa Rosada. Por eso, ayer el jefe de Gabinete insistió en que la posición del gobierno apunta a "proteger y cuidar los fondos de la Nación".
Fernández insistió en que las fuerzas de la oposición actuaron con una "gran irresponsabilidad" al empujar un proyecto que no especifica de dónde saldrán los recursos para financiar el aumento. "Muchos de los diputados de la oposición no quisieron votar la movilidad jubilatoria", comparó. Ese esquema habilita aumentos automáticos en los haberes jubilatorios dos veces por año.
La "apuesta" al Senado fue defendida también por el ministro del Interior, Florencio Randazzo. "Va a primar la responsabilidad, no en defensa del gobierno, sino en defensa de todo el pueblo argentino. Hay que seguir mejorando la situación de los jubilados con soluciones sustentables en el tiempo", argumentó. <