Tiempo Argentino

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25 de Julio de 2014

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Un arresto reaviva el debate por la despenalización de la marihuana

Policías de la comisaría de Villa Tesei allanaron su casa luego de la denuncia de un vecino. Lo acusaron de vender drogas, pero la justicia de Morón sólo le imputó cultivo y siembra. Pese a eso, sigue preso con delincuentes comunes.

Por:
Juan Diego Britos y Martín Sassone

Una clásica redada policial: muchos agentes en acción y algunos patrulleros estacionados sobre la colectora de la Autopista del Oeste, a metros del cruce de Gaona y Vergara, en Morón. Ansiosos, los empleados de la estación de servicio ubicada en esa esquina esperan que los investigadores saquen al temible criminal. Lentamente, los curiosos se amontonan. Nadie quiere perderse el show. A los pocos minutos comienza el desfile. Primero sacan al sospechoso, un joven flaco, barbudo, que vive en el tercer piso de un edificio. Detrás salen los policías, que llevan 25 plantas de marihuana, macetas, semillas rotuladas y otros elementos que el muchacho utilizaba para cultivar cannabis.
"Cultivaba marihuana en su departamento para su posterior comercialización. Se secuestraron plantas de distintos tamaños, que se encontraban en el balcón con iluminación artificial, sistema de aire y distintos tableros eléctricos para generar atmósfera adecuada para su crecimiento", decía el parte que el Ministerio de Seguridad bonaerense se encargó de mandar a las redacciones de los medios el viernes 15 de abril. Aunque eso no era del todo cierto.
El flaco barbudo que salió esposado de su casa se llama Matías Faray y es miembro de la Agrupación Cannabicultores del Oeste. Fue arrestado el jueves 14 de abril a las 19 por efectivos de la comisaría de Villa Tesei, que lo acusaron de vender drogas. Sin embargo, voceros judiciales de Morón negaron esta versión.
"No le pudieron comprobar la comercialización. Los policías le habían dicho a la fiscal que el sembraba, cultivaba y vendía. Pero esto no era así", dijo un vocero a Tiempo Argentino.
Según fuentes policiales, un llamado a la comisaría alertó sobre los movimientos "sospechosos" en el departamento de Matías. "Podría ser una vecina o un vecino policía", apuntó una fuente. El operativo fue autorizado por la jueza de Garantías de Morón Mónica López Osornio, la misma que en 2002 benefició al cura pedófilo, Julio Cesar Grassi, con un régimen de libertad morigerada.
Pese a la acusación policial, a Matías lo procesaron por violar el inciso A del artículo 5 de la Ley 23.737 (también llamada Ley de Drogas) que reprime "con reclusión o prisión de cuatro a 15 años (...) el que sin autorización o con destino ilegítimo siembre o cultive plantas o guarde semillas utilizables para producir estupefacientes, o materias primas, o elementos destinados a su producción o fabricación".
Durante el allanamiento, los policías encontraron un revólver calibre 22 corto sin papeles. Sin embargo, cuando declaró en la fiscalía de Morón, el muchacho dijo que el arma era de un amigo, que ahora vive en España. "Pensé en llevarla al RENAR", confesó antes de ser trasladado a la comisaria de Villa Tesei, donde permanece detenido en una celda junto a presos comunes. Los voceros agregaron que cuando enfrentó a los fiscales, Matías "dio una clase magistral de cultivo, habló de propiedades medicinales de la marihuana y afirmó que está comprometido con la causa de la despenalización".
El lunes próximo, luego del fin de semana largo, la fiscalía a cargo del expediente pedirá la prisión preventiva para Matías. De ser así, su defensa, a cargo de los abogados de la revista canábica THC, podrá solicitar la morigeración de pena y así él podría recuperar la libertad. Pero no sus plantas.
 
MILITANTE. Matías no es un hombre cualquiera. Su perfil es el de un luchador. Además de trabajar en una zapatería desde hace diez años, integra la Agrupación de Cannabicultores del Oeste y es un activo militante a favor del cultivo de marihuana. No esconde su actividad porque entiende que no comete ningún delito. Al contrario, los jóvenes cultivadores luchan para acabar con el narcotráfico y entienden que al tener una cosecha propia no participan de ningún andamiaje criminal. Otro dato que sirve para entender la lucha de Matías es que su madre tiene una enfermedad terminal y por eso él ayuda a pacientes con tratamientos a base de medicinas derivadas de sus plantas.
El 6 de febrero de este año, Matías fue entrevistado en el programa de Víctor Hugo Morales, Bajada de Línea, que se emite por Canal 9, donde mostraba sus plantas. Además, el año pasado encabezó la marcha mundial para la despenalización del consumo y dio un discurso frente al Congreso de la Nación. "Activen ya, cultiven. No compren en el mercado negro, no alimentemos el narcotráfico", gritó levantando los brazos frente a miles de personas.
Unos meses más tarde, Matías fue entrevistado por la revista THC -edición 33-, donde también mostró su casa y se fotografió junto a sus compañeros de asociación. La tapa de la revista fue dibujada por Rep y la nota reflejaba un fenómeno en aumento: cada vez hay más ciudadanos argentinos que cultivan marihuana en sus casas.
A pesar de la militancia de esa y otras asociaciones similares, el gobierno nacional no elabora una política que resguarde las libertades individuales de una parte de la población que elige decidir por sí misma sobre sus derechos.
Pero lo más curioso de este caso es que, mientras desde el ministerio de Ricardo Casal anunciaban la detención de Matías, cuatro agentes de la Bonaerense -que aparecieron en las escuchas telefónicas de una banda narco- eran capturados por piratería del asfalto, comercialización de drogas y robos de automotores. Casualidad o no, todos los detenidos se desempeñaban en la DDI de Morón, el mismo municipio donde vive Matías.<