
Por:
Tiempo Argentino
El Atolón de las Rocas, de una enorme importancia ecológica, está formado por dos islas que emergen frente a la costa del estado de Río Grande del Norte a 260 km al noreste de Natal y a 145 km al noroeste del archipiélago Fernando de Noronha. Su superficie, si se incluyen las aguas circundantes es de 360 Km2, pero la terrestre es de 36 hectáreas. Con forma de elipse casi circular, funciona como una incubadora para muchas especies. Cada año miles de aves y centenas de tortugas verdes regresan para desovar.
Es considerado una de las áreas más importantes para la reproducción de aves marinas tropicales de Brasil, que abriga no menos de 150 mil ejemplares, de casi 30 especies diferentes, incluso originarias de Venezuela, África y Siberia. Es también hospedaje de alrededor de 150 especies de peces de todos los tamaños, casi 100 de algas, 44 de moluscos, 34 de esponjas, 7 de coral, dos de tortuga y 24 de crustáceos
De un blanco característico, la arena presente en el Atolón es, en realidad, un derivado del calcio producto de incontables fragmentos de conchas, huesos de aves, peces y detritos vegetales que ocuparon las rocas volcánicas estabilizando los arrecifes sumergidos, generalmente en forma de círculo o semicírculo, con una laguna en su interior. En Rocas, las arenas se acumularon en dos niveles, en forma de anillo abierto, formando las Islas.