
Por:
Tiempo Argentino
En 1997, el juez Carlos Bruni recibió denuncias de la estafa que alcanzaba los 64 millones de dólares.
Eran 21 mil créditos otorgados por el BCP a personas que no los habían ni solicitado ni cobrado.
Todos los involucrados habían operado, de algun modo, con el banco liderado por Francisco Trusso.
La investigación arrojó que el monto de la estafa alcanzaba los 300 millones de dólares entre falsificación de saldos, desvío de fondos al exterior y diversas anomalías con títulos privados.
Además, los ahorros de 7600 clientes del BCP fueron fugados a bancos offshore en las Bahamas por un monto de 25 millones de dólares.
La estafa tuvo impacto político cuando se supo que el BCRA estaba al tanto de toda la operatoria y no había emitido denuncias.
Por el fraude, también quedo preso, y luego fue excarcelado, el obispo Jorge Toledo, secretario de Antonio Quarracino.
Un año despues de caer preso con una condena de 8 años, Truffo fue excarcelado con la garantía presentada por el arzobispo de La Plata Carlos Agúer, respaldada con bienes por un millón de dólares.
La historia terminó con los invoucrados libres y con la venta del BCP al grupo italiano que crearía el Merkobank.