Tiempo Argentino

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17 de Mayo de 2012

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La carrera presidencial agudiza las contradicciones de la oposición

Por:
Felipe Yapur Periodista de Tiempo Argentino.

La partida, sin rumbo hacia el más allá, de Elisa Carrió y su Coalición Cívica,  desnuda mucho de lo que está sucediendo, puertas adentro, en ese mundo inasible que resulta ser la oposición. Un mundo donde la corteza sufre sacudidas, temblores y hasta terremotos que dan cuenta que ahí mismo, muy cerca de la superficie, está todo a punto de estallar fruto de sus propias contradicciones. El comienzo de la carrera presidencial diferencia y aleja a estos socios que, hasta hace poco tiempo, sólo exigían ser antiK para formar parte de este mundo. Ahora, hasta los temas que los aglutinaban ayer, hoy los separan, como las retenciones al agro e incluso el nuevo Indec.
La chaqueña se aleja blandiendo la falta de lealtad y principios de sus socios del Acuerdo Cívico y Social con la plataforma electoral de 2009. Fiel a su estilo bíblico, los vomita por tibios y eso incluye radicales, socialistas, y a Margarita Stolbizer y su partido GEN. La tibieza incluye, por ejemplo, el no avanzar en la desaparición de las retenciones para todos los granos menos la soja, a la que Carrió considera que es necesario reducir del 35 al 25%.
Según su ex aliado, el socialista Lisandro Viale, ese 10% menos se traduciría en una transferencia del Estado a los productores de 8200 millones de pesos, donde 6400 millones quedarían sólo en manos del 8% de esos productores. Sin duda, la idea de distribución de la riqueza de la chaqueña se parece más a los ideales neoliberales de los '90.
¿De dónde nace una postura tan inflexible en Carrió, que la lleva incluso a golpear los cimientos de su propia fuerza política? Lo primero que piensa cualquiera es aquello de la fidelidad a los compromisos e ideales asumidos. Sin embargo, tiene más que ver con la firme convicción de que su oportunidad de ser gobierno es historia y no tiene nada que perder. Y ante esa nueva frustración, escapa cada vez más hacia la derecha, buscando aliarse con el peronista corporativo Felipe Solá, a quien odió y dijo combatir. Pero se olvidó.
Por otra parte, el cambio de opinión de socialistas, radicales y ex radicales que están todavía en el ACyS tampoco es inocente. Está bastante relacionado con aquello que ha comenzado a discutirse en los despachos del Senado y que algunos legisladores se preguntan:  si es conveniente continuar con proyectos que limiten la gestión de la presidenta Cristina Fernández. "Y si por una de esas casualidades, Ricardo Alfonsín llega a ser gobierno, ¿me quieren decir cómo gobierna?", se preguntaba un senador opositor luego de que firmaran el dictamen sobre el proyecto que regula aun más los decretos de necesidad y urgencia (DNU).
Esa misma pregunta, trasladada al tema derechos de exportación o retenciones tiene una respuesta similar. De ahí la razón por la cual hay 29 proyectos en Diputados sobre este tema y lo complejo que resulta encontrar coincidencias entre los distintos bloques.
Los dirigentes de la Federación Agraria, Ulises Forte y Pablo Orsolini, hoy diputados nacionales por la UCR, impulsan un proyecto que se parece mucho, muchísimo a la vieja resolución 125 contra la que combatieron tan acaloradamente hace más de dos años. Se parece tanto que se podría pensar que los agrolegisladores habrán llorado aquella noche del voto no positivo, aunque se sabe que no fue así. El cambio, en todo caso, está relacionado con que ha comenzado el tiempo de volver a parecer progresistas.
Los sectores más de derecha, como el peronismo corporativo no están exentos de problemas. Los celos de los que quedaron fuera de la cena en la casa del CEO de Clarín, están comenzando a hacerse sentir y las divisiones no tardarán en aparecer, incluso en las próximas votaciones en el Congreso. <