
Por:
Leandro Renou
El anuncio de la presidenta Cristina Fernández de mejorar las jubilaciones y la ayuda social a los más desprotegidos, tiene una lectura socioeconómica más fuerte que el dato numérico. Con la suba del 16,9% al sector pasivo y del 22,22% a las asignaciones familiares, se beneficia a 13.788.000 argentinos, alrededor del 30% de la población total. La iniciativa apunta a mejorar la situación de los sectores con necesidades insatisfechas. En los hechos, 6,4 millones de los beneficiarios son jubilados; 3,77 millones, hijos de padres con empleo, y 3,68 millones son niños de grupos familiares desempleados o que trabajan en negro. Para estos grupos, la suba repercute de la siguiente manera: la pensión mínima pasa de $ 895,20 a $ 1046,50 ($1091 con el subsidio del PAMI incluido), lo que representa una mejora de $ 151,3. De esta manera, y como especificó la primera mandataria, casi el 87% de los argentinos en edad de jubilación se encuentran protegidos por el sistema de seguridad social.
En el caso de la Asignación Universal por Hijo (AUH), antes del aumento las familias recibían, por cada chico en edad escolar, $ 180; ahora accederán a $ 220. La AUH, que nació en octubre del 2009 por el decreto presidencial 1602, se empezó a pagar en diciembre del año pasado. Logró, desde su implementación, una baja importante en los niveles de pobreza e indigencia y generó un aumento del 30% en la cantidad de chicos anotados en las escuelas públicas.
La medida anunciada por el gobierno también alcanza a las asignaciones familiares convencionales, las de padres empleados, que subirán de acuerdo a la escala salarial el mismo 22% que rige para la AUH. En su discurso de ayer, que se da en medio de las disputas y los incontables proyectos de la oposición por el 82% móvil, la presidenta destacó que los aumentos para el sector pasivo ya acumulan un 51,65% desde que entró en vigencia, en marzo de 2009, la Ley de Movilidad Jubilatoria. Además, graficó el camino de la recomposición de haberes al mencionar que, desde el 2003, "la jubilación mínima mejoró 597,8%".
Sabiendo que los sectores beneficiados por estos incrementos destinan casi la totalidad del dinero al consumo interno, Cristina se adelantó a la especulación minorista y advirtió a los empresarios que el aumento en las jubilaciones y en las asignaciones "no puede tener correlato en ajustes de precios", ya que son a cuenta de la ANSES. "Estamos fortaleciendo el mercado interno a través de ayudar a sostener la demanda agregada", destacó la jefa de Estado, y subrayó que esta serie de mejoras "se logran sin aumentar la presión tributaria". <