Tiempo Argentino

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23 de Julio de 2014

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Un centro de rehabilitación para adictos funciona en un container

Trabaja con 700 adolescentes de la Villa 1-11-14 que consumen paco, pero en su sede se cayó el cielorraso y lo mudaron a un trailer. El gobierno de Mauricio Macri había recibido cinco advertencias sobre el pésimo estado de sus instalaciones.

Por:
Claudio Mardones

Pese a las cinco advertencias de la justicia al gobierno PRO sobre el pésimo estado de las instalaciones, nada impidió que el centro La Otra Base de Encuentro, especializado en rehabilitar a jóvenes adictos al paco, funcione dentro de un container. Se trata del "único dispositivo que tiene el Ministerio de Salud porteño en el Barrio Rivadavia, de la Villa 1-11-14 del Bajo Flores". A pesar de los reiterados pedidos presentados por su equipo de profesionales, por la Defensoría del Pueblo y la Asesoría Tutelar 1, el centro trabaja desde hace un mes dentro de un trailer de campaña, de lata, idéntico a los que se utilizan en distintas partes del mundo para atender situaciones de catástrofe.
Pero en la esquina de Camilo Torres y Tenorio, donde estaba ubicada la casa de La Otra Base, la catástrofe que le quitó su lugar fue el derrumbe del cielorraso. "El 3 de septiembre, se cayó el techo del único consultorio que quedaba, pero antes, el 70% del lugar ya había quedado inutilizado por el mismo problema", explica la psicóloga Beatriz Baldelli, jefa de planta del centro. Para ella y los once profesionales a su cargo, esa adversidad no es nueva. "Comenzamos a funcionar en 2006. Las condiciones eran paupérrimas, y gracias a Dios que nos dieron el lugar", recuerda Baldelli, mientras prepara a su equipo para desarrollar un nuevo trabajo de prevención con 700 adolescentes del barrio, tarea que se sumará a los dos recorridos semanales que organiza en distintos puntos de la Villa 1-11-14 y de los barrios Rivadavia I, II y Juan XXIII.
"Tenemos 107 contactos con chicos adictos en situación de calle, pero la cifra cambia todo el tiempo, porque hay zonas adonde no podemos entrar", revela la mujer a cargo de uno de los tres centros que administra el Ministerio de Salud porteño. Su titular, Jorge Lemus, es un viejo conocido para Gustavo Moreno, encargado de la  Asesoría Tutelar Nº 1. "La Otra Base funciona dentro de un trailer porque Lemus no hizo nada ante las cinco intimaciones que le enviamos", denunció el funcionario, quien no descarta pedir sanciones para el ministro. Mañana a las 14, Moreno recorrerá el lugar e inspeccionará el trailer de la discordia junto a la doctora Andrea Danas, titular del Juzgado 9º en lo Contencioso y Administrativo, que avanza en una de las causas que más inquietan al Ejecutivo porteño desde 2008. En ese momento, Moreno, en su calidad de representante legal de menores e incapaces porteños, presentó un amparo para exigirle al Estado comunal que "garantice el derecho a la salud de los niños, niñas y adolescentes de la ciudad con adicción a sustancias nocivas".
 En ese expediente, la jueza Danas ordenó al gobierno PRO que realizara un censo para saber cuántos menores y jóvenes adictos al paco viven en la ciudad. En base a esa cifra, la comuna debería construir todos los centros de atención necesarios, pero el derrumbe de La Otra Base confirma que la orden judicial de Danas fue ignorada durante dos largos años. Por otra parte, no abundan en el gobierno porteño cifras sobre cantidad de chicos adictos. El último dato que se filtró del Ministerio de Desarrollo Social porteño indicaba, también en 2008, que había "600 chicos en situación de pasillo", pero su confirmación naufragó en el silencio judicial que adoptó el macrismo para no cumplir con el fallo de Danas.
"Nuestra esperanza es dejar el trailer antes de fin de año, porque en diciembre, cuando terminen las clases, la demanda de atención crecerá y nos encontrará con aun menos instalaciones que las que teníamos el año pasado", dice Baldelli, preocupada al recordar que su centro, tras el derrumbe, tiene "serias dificultades para la atención ambulatoria espontánea". Eso implica que, para mantener los talleres interdisciplinarios que, hasta hace un mes, atendían a los chicos que un día se animaron a pedirle ayuda al Estado.
En diálogo con Tiempo Argentino, Moreno anticipó que le exigirá al Ministerio de Salud que se realice una urgente reparación del centro, pero según un informe elaborado en abril por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, ese derrumbe era inminente y formaba parte de la pésima situación que también  sufren otros dos centros de rehabilitación: Carlos Gardel, del Abasto, y Enrique Biedak, en Barracas. Para el asesor tutelar, además del deterioro en esas reparticiones hay otros puntos oscuros en la agenda sanitaria porteña, como "los 100 menores que están internados en distintos centros de rehabilitación sin seguimiento administrativo y judicial". Un verdadero agujero negro. <