Tiempo Argentino

Edición: 22 de Febrero de 2012

22 de Febrero de 2012

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Continúa prófugo el joven de 22 años que habría matado a su amigo

Alexis Céparo, de 22 años, falleció el último miércoles luego de agonizar cuatro días. El principal sospechoso es un ex compañero de escuela que habría utilizado el mismo revólver con el que posaba en su perfil de Facebook.

Por:
Tiempo Argentino

Aún es un misterio el paradero del joven de 22 años acusado de haber asesinado a balazos a su amigo Alexis Céparo, en la localidad entrerriana de Cerrito, a unos 50 kilómetros al noreste de Paraná.
Sobre Adrián Molaro pesa una orden de captura nacional e internacional desde que es el principal sospechoso de haber disparado contra el joven de 22 años, el último sábado.
Céparo, que trabajaba como periodista en una radio FM de su localidad y jugaba al fútbol en el club Unión Agrarios de la liga local, murió el miércoles en una cama de la Unidad de Terapia Intensiva del hospital San Martín, en Paraná, después de una larga agonía. Sin embargo, antes de exhalar el último aliento, el joven alcanzó a pronunciar el nombre de su asesino: Adrián Molaro, el mismo con quien había cursado el colegio primario y de quien seguía siendo amigo en el presente.
El director de Operaciones de la Policía de Entre Ríos, Sergio Rufiner, admitió que todavía no están claros los móviles del crimen, aunque "hay varias hipótesis".
Lo que pudieron reconstruir los investigadores es que el sábado pasado Molaro fue a la casa de Céparo y allí efectuó los tres disparos que, según los datos preliminares de la autopsia, impactaron en el tórax de la víctima.
Sin embargo, los motivos de la agresión, advirtió Rufiner, "los sabe solamente Molaro"
Apenas cometido el ataque, Molaro huyó en su automóvil, pero abandonó el vehículo en la ciudad entrerriana de La Paz, a unos 100 kilómetros al norte de Cerrito y se sospecha que podría haberse subido a un micro con destino a la provincia de Corrientes.
Dentro del auto, precisó Rufiner, se hallaron tres armas calibres 40 y 44. Según las pericias, las balas que mataron a Céparo son de una Magnun 44 Smith and Wesson, similar a la que mostraba el sospechoso en su perfil de Facebook.
Rufiner destacó, además, que se trató de un hecho "muy atípico" porque Molaro no tiene antecedentes policiales, sino que es "un trabajador de la construcción" que en el último tiempo estaba empleado en la empresa de su padre.
En ese sentido, un vocero del caso confirmó que los padres del joven acusado "están internados en un sanatorio de Villa Libertador General San Martín", por el shock de la noticia.
 Molaro, que fue imputado por el delito de homicidio por el juez Elbio Garzón, fue definido por un allegado como alguien "poco sociable y muy solitario".
"Vestía siempre de negro o con colores oscuros y pasaba muchas horas encerrado", reveló la fuente.
Molaro, que solía hacer alarde de sus pistolas y revólveres,  tenía permiso para tenencia otorgado por el RENAR.
El crimen de Céparo conmocionó a la pequeña localidad de 6000 habitantes. Por eso, una multitud acompañó a los padres en el último adiós al joven en el cementerio municipal, entre aplausos, llantos y gritos de pedido de justicia.
Luego del entierro, un grupo de allegados a la familia organizó una movilización hacia la comisaría de Cerrito para exigir la rápida captura del acusado.
En ese sentido, Rufiner afirmó que existen "cinco comisiones distribuidas por distintas localidades de Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe y la provincia de Buenos Aires" y pidió, por último, que si alguien ve a Molaro "lo avise de inmediato". <