
Por:
Tiempo Argentino
El grupo de investigación estima que Damiana y otras niñas aborígenes apropiadas en esos tiempos "fueron abusadas sexualmente, ya que en las fotografías que se conservan se las ve posando en actitudes similares a las que muestran las postales de prostitutas de la época".
Según estableció la investigación, luego de su muerte el doctor Lehmann-Nitsche, director de la Sección Antropología del Museo de La Plata, ordenó que se seccione su cabeza e incluso lamentó: "En mi ausencia el corte del serrucho llegó demasiado bajo."
La cabeza de la niña fue enviada como "souvenir para su estudio" al doctor Hans Virchow, de la Sociedad Antropológica de Berlín, y el cuerpo quedó depositado en el Museo de La Plata. En el marco de la restitución de 2010, la nena fue renombrada como Kryygi, vocablo que en el idioma originario designa al tatú carreta, un animal del monte que se encuentra en peligro de extinción por la tala de árboles.