La presidenta visitó el pago político de raúl alfonsín

Cristina pidió superar las diferencias

Publicado el 23 de Julio de 2010
Realizó el reclamo durante un acto de inauguración de obras en Chascomús. El diputado Ricardo Alfonsín estuvo entre los invitados. “Es necesario mirar a la Argentina desde un proyecto de Nación y no partidario”, puntualizó.
 

No es posible seguir mirando a la Argentina desde una óptica chiquita como es la partidaria. Es necesario mirarla desde un proyecto de Nación que contenga a todos los argentinos”, afirmó la presidenta Cristina Fernández durante el acto de inauguración de obras en la ciudad de Chascomús, el pago político del ex mandatario radical Raúl Alfonsín.
La exhortación cobró un valor especial no sólo por el lugar –es la primera vez que la mandataria visita Chascomús desde que asumió el cargo– sino porque entre los invitados escuchaba atento el hijo del ex presidente, el diputado nacional Ricardo Alfonsín, también precandidato presidencial del radicalismo para las elecciones nacionales de 2011.
“Es posible superar las diferencias partidarias y trabajar conjuntamente”, insistió.
La presidenta viajó a la ciudad bonaerense para poner en funcionamiento una planta de fabricación de bloques de hormigón y anunciar un plan de obras de tratamiento de efluentes cloacales para el saneamiento de la laguna de Chascomús. Además, entregó una ambulancia al municipio que encabeza la intendenta radical Liliana Denot.
Durante su discurso, la mandataria defendió la decisión política de su gestión de no “enfriar” la economía para enfrentar los coletazos de la reciente crisis financiera internacional.
“Este modelo nos permitió sostenernos el año pasado cuando el mundo se caía y había francos temores de que se pudiera derrumbar lo que habíamos construido con tanto empeño. Me puse tapones en los oídos para no escuchar a los que decían que enfriara la economía en 2008. Nunca les hice caso”, recordó.
La mandataria estuvo acompañada por los ministros del Interior, Florencio Randazzo; de Salud, Juan Manzur; de Agricultura, Julián Domínguez; y de Planificación Federal, Julio De Vido.
Frente a los funcionarios e invitados, insistió con la necesidad de evitar nuevos desencuentros y también leyó las divisiones en la “implementación de teorías económicas que venían de afuera”. “Nos decían que el mercado era el gran asignador de recursos y que todo lo resolvía. Hicimos el aprendizaje”, advirtió.
Además, la presidenta subrayó que la mejora del poder adquisitivo fue un elemento clave para sortear la crisis. “En lo que va del año tenemos un crecimiento acumulado de la economía de 8,6%, lo cual nos da la certeza de que vamos a tener un muy buen año”, pronosticó.
Sin referirse explícitamente a la polémica por el 82% móvil a los jubilados,  advirtió que la clase pasiva tuvo “16 aumentos consecutivos luego de décadas de congelamiento”. “En 2003, la Argentina dedicaba solamente un 5% de su Producto Bruto Interno para jubilados y pensionados. Hoy, con 327 mil millones de dólares de PBI, se dedica 10,6 de esa suma para todos los nuevos jubilados y los nuevos aumentos”, puntualizó. Por último, la presidenta defendió la implementación de la Asignación Universal por Hijo como uno de los “reconocimientos sociales más transformadores de las últimas décadas”.
Por la tarde, durante la firma de un contrato de interconexión eléctrica en la provincia de Santa Cruz, la presidenta aseguró que su gobierno está “empeñado en transformar la historia después de tantos fracasos”. <