Tiempo Argentino

Edición: 22 de Mayo de 2012 | Ediciones Anteriores

22 de Mayo de 2012

+Buenos Aires

T13.9° H100%

Lo definió con una perla deliciosa

GRAN VICTORIA. Pérez García le dio al Albo un triunfo clave para la permanencia.

Por:
Tiempo Argentino

Vagó por los surcos suburbanos de la pelota, gambeteó en los delicados céspedes franceses, pisó la redonda del otro lado del río, fue y volvió, y un día llegó a Floresta a cambiarle los rumbos al barrio, como ayer por la tarde, cuando se tomó tres segundos para respirar, ancló uno de los extremos de su botín en las entrañas terrenales del estadio Islas Malvinas y empujó, con la punta de la zurda, la pelota por encima de Laureano Tombolini, que miraba el recorrido desde abajo: Matías Pérez García, en una jugada, ganó un partido entre All Boys y Olimpo, clave para la tabla de los promedios y para los desafíos por mantener la categoría.
Trabado, duro, salpicado de aburrimiento y de romances desa-gradables con la pelota, el partido entre los recién ascendidos, de punta a punta, estuvo más comprometido con las tensiones y con los nervios que generan esos encuentros que asfixian más por las circunstancias periféricas que por lo que sucede realmente en la cancha. Era monótona la tarde. Pero en los planes del argumento del encuentro, nadie esperaba que en los ocasos del primer tiempo, Pérez García se animara a lo que nadie se animaba y rompiera con los esquemas programados para un partido como este, al que semejante brillo y fantasía, sin dudas, le quedaban bastante grande.
No es que algo hubiera cambiado después del gol. Todo siguió siendo tan aburrido como ya lo era, pero quién podía borrarle la sonrisa a cada uno que se hubiera sentado, aunque sea unos minutos, a ver el partido. Pérez García salió de la nada, dejó de lado su pasos nómades en el fútbol (jugó en Lanús, la CAI, Talleres de Remedios de Escalada, Cerro de Uruguay, Atlanta y el Chamois Nortais de Francia) e hizo un gol que sostiene, todavía,  los interminables aplausos en Floresta.<