
Por:
Felipe Yapur
Claudio Lozano bramó desde su banca: "Hay fondos suficientes para financiar." Elisa Carrió, de la Coalición Cívica, sufrió: "Es intolerablemente injusto" el actual haber jubilatorio. Graciela Camaño, del peronismo corporativo, ironizó: "Venimos a cerrar el círculo virtuoso que comenzó el gobierno de (Néstor) Kirchner." La sesión de Diputados se desarrollaba, al cierre de esta edición, y la oposición se mostraba confiada en poder conseguir los votos necesarios para dar media sanción al proyecto que lleva la jubilación mínima al 82% del salario mínimo vital y móvil, sin decir de dónde salen los fondos. El oficialismo, en tanto, resistía asegurando -como dijo Héctor Recalde- que la iniciativa es de alto contenido "demagógico" y en caso de aprobarse "el sistema jubilatorio entraría en default en tres meses".
La oposición consiguió rápidamente el quórum necesario para comenzar a debatir el polémico proyecto. El presidente de la Comisión de Previsión, Mauricio Ibarra (PJ corporativo), no se preocupó en buscar argumentos para justificar el dictamen. "Los jubilados necesitan esta sanción", dijo. Claro, es que Ibarra y la derecha del Grupo A consideran que eso es responsabilidad del gobierno nacional. "El jefe de Gabinete tiene autoridad para disponer las partidas necesarias", simplificó aun más la bonaerense Camaño.
Ruperto Godoy, del Frente para la Victoria, no soportó la ironía: "Un proyecto de este estilo demuestra por qué se llaman Grupo A, y la A es de ajuste, porque cuando se desfinancia el Estado, viene el endeudamiento y luego los ajustes que se aplican sobre los trabajadores y los jubilados. Una historia que la vivimos no hace muchos años", dijo mirando a la bancada radical. Le respondieron con sonrisas desafiantes y seguras de que cuentan con los votos necesarios.
Ahora bien, había problemas en la centroizquierda del Grupo A, que integran Proyecto Sur, socialistas y el GEN. Tenían un dictamen de minoría donde proponían la restitución de los aportes patronales -reducidos en los años noventa- para financiar el 82% móvil, pero la propuesta no era del agrado de sus colegas del Grupo A. Ante la convicción de que no podrían imponerlo, los socialistas y el GEN decidieron respaldar el dictamen de mayoría y se justificaban diciendo que cuando se discuta el articulado, intentarán colar los puntos que restituyen los aportes patronales. Algo bastante poco probable. La madrugada encontró a los diputados votando, y con el FPV y sus aliados oponiéndose. <