
Por:
Juan Manuel Strassburger
A veces pasa. Una banda nueva llama la atención, aparecen los elogios, alguna incomprensión y luego, inesperadamente, el desbande, la sensación de promesa incumplida, de camino aún fértil por recorrer. Voltura, el grupo en cuestión, dejó dos hermosos -y a posteriori influyentes- EP que ahondaban en ese indie de corte guitarrero yolatenguista (la herencia de Velvet Underground) y letras cotidianas, sencillas, en tiempos donde aún prevalecía el rock traumático a la Radiohead.
Hernán Martínez, su cara visible, arrancó entonces una carrera solista con más contratiempos que alegrías (su primer disco, El prestidigitador, pasó inadvertido para varios). Y sus canciones entraron en un repligue del que recién empezaron a recuperarse con Revolución de verano. Un álbum que, desde su tímida salida el invierno pasado no le trajo más que satisfacciones. Como ser: un nuevo público que tomó la trepidante "Hábeas Corpus" (¡esa carrera de bajo!) como uno de los minihits de 2011, y varias elogiosas reseñas, además de una tradicional encuesta (del sitio Encerrados Afuera), que destacaron al disco como uno de los lanzamientos under de 2011.
¿Es para tanto? Con el clave acompañamiento de Las Estrellas (de los excelentes Atrás Hay Truenos) HM despliega su conocida sensibilidad para el indie americano (la plácida "Alma oscura", la eufórica "Una nueva esparanza", la tormentosa ¡y noise! "Rastros de carmín"), pero también armonías nuevas que cuajan bien en su estilo como la triste "Otro país" o la oriental "El tigre de papel"; ambas sutilmente imbricadas con la actual crisis mundial. La citada "Hábeas corpus" más la épica "Gracias totales" conforman la cumbre de este disco que sí, no hay duda, tiene bien ganado los cariños recibidos de su salida. Y que probablemente, de aquí en más, sea utilizado para mostrar de qué hablamos cuando hablamos de Hernán Martínez. <
La ficha
REVOLUCIÓN DE VERANO
Año: 2011.
Género: Indie.
Artista: Hernán Martínez y Las Estrellas.
Sello: Perinola.
***** Excelente