Tiempo Argentino

Edición: 22 de Febrero de 2012

22 de Febrero de 2012

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Erica Soriano: avanza la hipótesis de que fue asesinada por su pareja

A dos meses de su desaparición, el fiscal allanó la casa del sobrino del principal sospechoso. La Prefectura buscó a la joven en la Costanera y en el Riachuelo. Los familiares reclamaron su aparición, y la policía secuestró una camioneta.

Por:
Sebastián Hacher

A 60 días de la desaparición de Erica Soriano, mientras sus familiares y amigos marchaban por las calles de Villa Adelina, la justicia volvió a ordenar medidas que apuntan hacía su pareja, Daniel Lagostena, y a su círculo íntimo. Al mediodía, la Prefectura realizó un rastrillaje en el Río de la Plata y el Riachuelo. Por la tarde, la policía científica perició la camioneta de Héctor Lagostena, el padre de Daniel. Y a las 19:30,  justo cuando comenzaba la movilización, el fiscal Hernán Loureiro allanó la casa de Viviana Lagostena, hermana del principal sospechoso por la desaparición de Erica.
 "Está claro que la investigación del fiscal apunta contra Daniel Lagostena. La mayoría de las medidas que se toman en la causa están relacionadas con él y su familia", dijo a Tiempo Argentino Ariel Urssino, el abogado de la familia de Erica. "Y si  Daniel hizo algo, pudo haber tenido ayuda familiar. En concreto, se supone que el padre pudo encubrirlo", agregó el abogado.
En la mañana de ayer, la Prefectura Naval utilizó dos botes semirrígidos y ganchos de hierro con los que rastrillaron las aguas del Río de La Plata entre la Costanera Sur y la Reserva Ecológica. La orden que recibieron los agentes fue buscar cuerpos extraños en el lecho del río. El operativo se repitió en las aguas del Riachuelo, en la zona de Puente La Noria y La Salada. El motivo: la noche del viernes 20 de agosto -en teoría horas antes de la desaparición de Erica- uno de los teléfonos del círculo íntimo de Daniel Lagostena se activó en Costanera Sur y mantuvo una conversación telefónica de 55 minutos, que terminó en la zona de Lanús.
Por ese análisis de llamadas, la justicia sabe que entre las 23:45 y las 24:00 de esa misma noche,  Lagostena intercambió seis mensajes de texto con Brian Aníbal Poublan, su sobrino de 22 años. El contenido de ese intercambio todavía se desconoce, porque el teléfono de la pareja de Erica -que apareció abandonado en el techo de un kiosco de diarios- es un modelo viejo y no almacena los mensajes borrados.
Por eso, el fiscal allanó anoche la casa de Lanús donde vive el sobrino y la hermana de Lagostena. En ese operativo, se secuestró el teléfono celular del joven y otros aparatos celulares que podrían figurar en el listado de comunicaciones que estudia la justicia. Lo que surja de esos teléfonos podría generar  un giro en la causa.
Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que Erica desapareció el viernes a la noche, y no a la mañana siguiente como asegura Lagostena.
"Él único que dijo haberla visto el sábado a la mañana es Daniel Lagostena. Añadió que discutieron y ella se fue, pero él se quedó con su cartera y sus documentos. Y asegura que ella se llevó un celular, pero es un teléfono que nunca se activó. Toda la manzana de la casa donde vivían declaró dos veces y los vecinos de cinco manzanas alrededor también dieron su testimonio. Ninguno la vio. Tampoco la registraron las cámaras de seguridad de las calles que tendría que haber recorrido, ni la vieron los colectiveros, los comerciantes y los remiseros del barrio", aseguró a Tiempo Argentino una fuente vinculada al caso. 
La hipótesis de la complicidad familiar también se reflejó en una nueva medida que involucra a Héctor Lagostena, el padre de Daniel. Ayer, la justicia le ordenó entregar su camioneta 4x4 y la secuestró para ser periciada. El vehículo fue analizado con Luminol en búsqueda de rastros de sangre.
Quienes conocen a los Lagostena de cerca señalan un antecedente oscuro en el que Daniel involucró a sus padres. Hace casi veinte años, una ex novia lo denunció por secuestrar al hijo que tienen en común. La justicia encontró al niño durante un allanamiento. Lo mantenían escondido en los fondos de la casa de Héctor Lagostena, el jefe de la familia. <