Tiempo Argentino

Edición: 22 de Mayo de 2012 | Ediciones Anteriores

22 de Mayo de 2012

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Esta película ya la vi...

SIN SUFRIR, NO VALE. Racing arrancó el torneo con un triunfo ante All Boys pero, como le sucedía en el Clausura, la pasó mal durante buena parte del encuentro. Grazzini, que se desvinculó en el receso, fue el que más lo complicó.

Por:
Tiempo Argentino

Los torneos pasan y hay cuestiones que en Racing no cambian. Lo que se observó anoche bien pudo ser un replay de otros partidos: Racing no tiene la pelota, ataca como puede, sus hinchas ovacionan cada trabada y, de tanto en tanto, aplauden un chiche. La pasa mal, pero gana. Fue menos que All Boys, aunque Lucas Aveldaño se disfrazó de goleador y capturó un rebote luego de un tiro libre de Bieler para que la Academia pusiera el resultado por encima de cualquier merecimiento.
A pesar de haber sumado a varios refuerzos, a Racing no solamente le costó hacer pie frente a All Boys, sino que una buena porción de su sufrimiento tuvo como responsable a Sebastián Grazzini, a quien justamente La Academia dejó ir durante el receso invernal. Con una varita en cada botín, el Mago no sólo se hizo eje del juego y manjó los tiempos, sino que incluso se mostró como el futbolista más peligroso del elenco de Floresta que regresó a Primera después de 30 años.
En los primeros 15 minutos del partido, el equipo visitante tuvo dos llegadas claritas: primero, Matos no pudo resolver un mano a mano ante Fernández; luego, el arquero desvió un zurdazo de Grazzini. En el arranque, la ausencia de Giovanni Moreno en el conjunto dirigido por Miguel Angel Russo no sólo obligó a una reestructuración táctica, sino que dejó en evidencia que a este Racing le cuesta, y mucho, conseguir la posesión del balón. Toranzo no asumía un papel protagónico y quedaba a mitad de camino: no era volante derecho, no era doble cinco, no era enlace. El que era enganche, Grazzini, ahora vestía otra camiseta...
El ataque más claro que consiguió hilvanar Racing durante los primeros 45 minutos fue gracias a un pase de Bieler que dejó a Hauche solito por la izquierda: el Demonio definió al cuerpo de Cambiasso y el peligro fue alejado por Eduardo Domínguez. Antes y después, el desorden se adueñó de los locales. Russo optó por comenzar el encuentro con un dibujo táctico diferente: Hauche se sumó a la línea de ataque y Lugüercio se movió casi como un extremo derecho. Pero más allá de un par de desbordes del Payaso, quedó claro que los futbolistas no lograban adaptarse a esta idea. Y al mismo tiempo, All Boys crecía.
Faltaron centímetros para que una preciosa jugada del visitante se convirtiera en el primer gol de All Boys en esta etapa en Primera:  Juan Pablo Rodríguez definió de zurda, el arquero lo tapó y el rebote le quedó a Grazzini, pero una enorme estirada de Fernández desvió el disparo lo suficiente como para que pegara en el palo antes de ser revoleada por Licht.
Pero Grazzini se fue -aplaudido por el público local- y a All Boys se le apagó la chispa. Racing pasó algún susto en el cierre, aunque se llevó el triunfo. A lo Racing. Porque algunas cuestiones no cambian. <