
Por:
Sebastián Hacher
Entre hoy y mañana serán exhumados ocho cuerpos del cementerio de Lanús, y se revisará la bóveda de la familia del marido de Erica Soriano, la mujer embarazada desaparecida desde el 21 de agosto. La medida se ordenó luego de tomarle declaración a 21 personas que contrataron los servicios de la cochería que funciona en un edificio del padre de Daniel Lagostena en Lanús.
Mientras se esperan esas medidas, este fin de semana el misterio estuvo a punto de tener un nuevo giro dramático. Por la mañana, la justicia ordenó una inspección a la casa del novio de Erica, Daniel Lagostena. Esta vez, los investigadores usaron un georadar para buscar irregularidades en el terreno. El aparato detectó tierra removida en tres habitaciones de la casa y en el jardín.
Horas más tarde se hicieron excavaciones. En uno de los lugares había huesos, pero por su antigüedad se descartó que fueran de Erica Soriano. "De todas formas -explicaron fuentes de la causa- los peritos forenses los van a analizar. Uno de ellos dijo que parecían "huesos de animal".
Durante el operativo, los investigadores también encontraron huesos humanos, pero no por las excavaciones, sino guardados en una canasta. "Son de antigua data, pintados con barniz. Lagostena comentó que eran de una antigua novia que estudiaba medicina, pero igual los llevaron para analizarlos", contó Ariel Urssino, abogado de la familia Soriano.
Las medidas del sábado y las que se harán esta semana contaron con el aval de Lagostena, quien durante el operativo en su casa estuvo presente junto a su abogado.
Verónica Soriano, la hermana de Erica, dijo a Tiempo Argentino que "el fiscal puede optar entre hacer el operativo por sorpresa o avisarle, y eligió hacerlo de la segunda forma. Lagostena se enteró de este operativo una semana antes." Justamente en esa casa, Erica fue vista por última vez.<