
Por:
Fernando Pittaro
La construcción de la Represa Ayuí Grande ya casi no tiene obstáculos para comenzar las obras en septiembre, tal como lo tienen planeado los empresarios. A pesar de las críticas recibidas por la inconsistencia jurídica y medioambiental del proyecto, el gobierno correntino lo sigue avalando, y ahora dio un paso más: autorizó la concesión de aguas para llevar adelante el emprendimiento arrocero que inundará 8000 hectáreas, para regar otras 18 mil, en la localidad correntina de Mercedes.
Así lo hizo saber el Instituto Correntino del Agua y el Ambiente (ICAA), al publicar el pasado viernes 13 de agosto un edicto en los diarios locales, donde informa que las empresas Copra, de José Antonio Aranda, y Adecoagro, de George Soros, están autorizadas a realizar la obra y a utilizar las aguas del Arroyo Ayuí, ya que cumplen con todos los procedimientos establecidos en el Decreto Ley Nº 1919/01.
El ICAA advierte en el edicto que aquellas personas que "se consideren afectadas por la solicitud de Concesión de Derechos sobre el uso de las aguas, mediante la construcción de una presa sobre el Arroyo Ayuí Grande para regar 18 mil hectáreas de arroz" tienen 15 días hábiles para plantear sus objeciones.
El ingeniero del ICAA, Mario Rujana, consultado por este diario a raíz de los diversos cuestionamientos al proyecto, prefirió no contestar. Pero cuando Tiempo Argentino le preguntó a Ricardo Freire, mano derecha del vicepresidente del Grupo Clarín, José Antonio Aranda, por qué se iban a apropiar de un bien público como el agua, el gerente de Copra SA fue muy contundente:
"El agua es un bien público que administra el Estado, pero nosotros no nos apropiamos, nos van a dar una concesión para utilizar el agua. Además, Corrientes es una provincia donde el agua abunda y la agricultura apenas llega al 1% de las tierras cultivables."
Una de las consecuencias más graves para la región, de concretarse un emprendimiento de estas características, será la eliminación de 134 kilómetros de bosques en galería a lo largo del Arroyo Ayuí, cuyo curso de agua desemboca en la cuenca del Miriñay, que a su vez culmina en el Río Uruguay. Además, perjudicará directamente a los productores ubicados río abajo, quienes recibirán la cantidad y calidad de agua que los empresarios decidan enviarles. <