
Por:
Tiempo Argentino
La crisis económica de la Eurozona y una fuerte caída en el consumo interno como consecuencia del ajuste impulsado por el gobierno de la coalición conservadora liberal-demócrata amenazan a Gran Bretaña con una nueva recesión, advirtió ayer el Instituto de Investigaciones de Políticas Públicas (IPPR, por sus siglas en inglés). El organismo alertó sobre un "alarmante" inicio de 2012, aunque indicó que un potencial retroceso económico podría ser contenido por una caída de la inflación.
"A medida que entremos en 2012, parece que la palabra que mejor describe el pronóstico para la economía británica es 'desolado'", dijo el economista principal de IPPR, Tony Dolphin. "La crisis de la zona euro no está resuelta y país tras país están siendo forzados a adoptar medidas de austeridad extremas que derivarán en una enorme caída de las ganancias. Como resultado, toda la economía de la Eurozona regresará a una recesión tibia", agregó el economista.
Tras asumir el poder en mayo de 2010, la coalición de gobierno anunció un plan de austeridad quinquenal de 131 mil millones de dólares para reducir el enorme déficit fiscal. Si la sensación general de austeridad se profundiza en Gran Bretaña, podría afectar la confianza "hasta tal punto que toda la economía se sumirá en una recesión", advirtió Dolphin.
La única forma de ayudar al país a evitar una segunda recesión es reducir el paquete de ajuste para incentivar la demanda del consumidor, concluyó el directivo de IPPR. Pero por el momento no parece ser esa la salida que seguirá el gobierno.<
Ansa