
Por:
Julio Neffa Especialista en economía del trabajo. Conicet.
Que las actividades rurales contengan la mayor cantidad de trabajo en negro responde a varios factores.
Por empezar, hay que señalar que, como consecuencia de las distancias geográficas, las fiscalizaciones por parte de los organismos públicos con capacidad de control son mucho más difíciles que en el sector urbano.
Por otra parte, hay una menor presencia del sindicalismo: puede ser que esté más presente en los grandes establecimientos, pero en los medianos y pequeños es débil o inexistente.
Incluso también se hacen evidentes algunas razones estructurales. Esto tiene que ver con que muchas explotaciones sojeras, por ejemplo, utilizan trabajo temporario, contratando trabajadores que vienen de afuera del departamento o provincia.
Es difícil que el empleado rural que está en negro haga la respectiva denuncia. Si la hace, además de ser despedido y dejado cesante, puede que entre empleadores se hagan listas negras, por lo cual a esa persona le puede costar enormemente reinsertarse en el mercado laboral.