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Tiempo Argentino
Dice que no sudó demasiado para meterse en la historia de Coquimbo Unido, ni de La Serena. Y enfatiza que no le costó mucho hacerse un lugar con la Roja, en el Mundial Juvenil de 1987, "porque ser futbolista es fácil". Lo duro vino después: "Saltar a la minería es un cambio demasiado brusco, porque uno pasa de entrenarse tres horas diarias, a trabajar 12 en los rajos, bajo un riesgo letal."