Tiempo Argentino

Edición: 22 de Febrero de 2012

22 de Febrero de 2012

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Las autopartes, el calzado y la electrónica lideran la sustitución de importaciones

Entre 2008 y 2010 se remplazaron bienes extranjeros por 9200 millones de dólares dejando de lado los fantasmas sobre la perdida de competitividad de la industria. Crecen las importaciones de bienes intermedios necesarios para el sector.

Por:
Federico Schmalen

Ultimamente se han hecho oír voces que pretenden instalar la idea de que existen sectores de la industria que se encuentran bajo amenaza por la paulatina reducción del superávit comercial de la Argentina. El fenómeno se explica por un incremento de las importaciones superior al de las exportaciones que, de todas formas, siguen en ascenso. De hecho para 2010 se proyecta un superávit comercial de 13 mil millones de dólares.
El planteo de fondo, entonces, es el de la supuesta pérdida de competitividad por el tipo de cambio, y un llamado a que la Argentina se sume a la "guerra de monedas" desatada en el campo internacional desvalorizando la divisa nacional.
Más allá de que semejante polítca agregaría mayor presion sobre el nivel de precios que deberán afrontar los sectores medios y los trabajadores,  el proceso en general pareciera ir en sentido inverso si tomamos en cuenta que en lo que va de 2010 se ha importado menos que en el mismo período  de 2008 y, desde aquella fecha, el PBI ha crecido  un 10%.
De esta manera, dicha relación  indicaría, según datos suministrados por el Ministerio de Industria que, en ese período, se han sustituido importaciones por 9200 millones de dólares, de los cuales 6500 millones se explican por Manufacturas de Origen Industrial (MOI), y  el resto por combustibles, energía y bienes de consumo primario. 
Consultado por Tiempo Argentino, Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, reconoció que: "Si bien es cierto que el tipo de cambio se está distorsionando, se da en un contexto en que todas las monedas emergentes se están apreciando contra el dólar. Pero lo principal es que este tipo de cambio está sirviendo para alcanzar récords de producción tanto para el sector agropecuario como para el automotriz."
Sobre la supuesta pérdida de competitividad de la industria agregó que "hay margen para un proceso de sustitución importante que permita mantener el nivel de empleo en niveles récord. La creación de puestos de trabajo de los últimos años fue producto de la sustitución de importaciones, de eso no tengo dudas. Lo que se agotó fue el beneficio extraordinario que generaba el tipo de cambio. Pero no estamos en la convertibilidad donde la economía no crecía, al revés."
IMPORTAR O NO, ESA ES LA CUESTIÓN. Con todo, vale aclararlo, las importaciones no siempre implican una amenaza para la industria ni para la propia sustitución de importaciones sino que pueden ser compatibles y hasta un requisito indispensable para promoverla. De hecho, el 83% del incremento de las importaciones entre 2009 y 2010 se explica por el ítem "bienes intermedios, suministros industriales y piezas y accesorios para bienes de capital" que dan cuenta de un crecimiento de la actividad industrial, y no por el ingreso de bienes de consumo, que son los que compiten de manera directa con ella. Es el propio sector el que tracciona la compra de bienes al exterior y no estos últimos los que taponan al primero.
Deborah Giorgi señaló a este diario que el proceso de sustitución de importaciones "va de la mano de una tasa de inversión sobre producto que para este año superará el récord de 23,1% registrado en 2008. En equipo durable, que permite ampliar la capacidad productiva, la inversión alcanzó la mayor participación desde la década de 1940, al superar el 10% sobre el PBI."

SUSTITUCIONES. Los sectores que más contribuyeron a la sustitución de importaciones son el automotriz, la electrónica, el textil y el calzado. Para la producción de artículos electrónicos en Tierra del Fuego hay inversiones por 120 millones de dólares que, por ejemplo, permitirán la fabricación de 6 millones de celulares capaces de abastecer al 60% del mercado interno cuando en 2008 el 98% del mercado era importado. Otro de los productos que se incrementó notablemente son los monitores LCD (8,29% más que en 2009).
La industria automotriz, por su parte, inició un proceso similar: el déficit comercial del sector retrocedió en 600 millones de dólares este año comparado con 2008, con una producción 22% mayor. Las terminales están desarrollando inversiones por 1000 millones de dólares, y las autopartistas, entre proyectos en desarrollo y aún a ejecutarse, suman otros 690 millones de dólares. Las inversiones en automotrices fueron anunciadas por las firmas Ford, Peugeot, Fiat, Mercedes y Honda, entre otras. Mientras que algunas de las autopartistas que encararon proyectos nuevos son las fábricas Denso, Faurecia, MA Automotive, HP Pelzer, Prestolite, Pirelli, Basso, Industrias Guidi y Deutz, entre otras.
Renault presentó, hace pocos días en Córdoba, el modelo Fluence, que arranca con un 40% de contenido local, para ir a un 45/50% nacional en dos años. Peugeot Citröen planteó un objetivo similar en la presentación del modelo 408, para ir hacia una integración de autopartes nacionales del 60%.
General Motors, en el marco de un plan de localización de 180 piezas del Chevrolet Agile ya sustituyó importaciones por U$S 38 millones anuales.
Además, este año la producción de calzados alcanzará la cifra récord de 105 millones de pares, y cambios estructurales, y se estima una sustitución  de 10 millones de pares anuales y mayor demanda de mano de obra 40 mil empleos directos en el sector y unos 15 mil indirectos.

POLÍTICA. La defensa de la industria nacional, es sabido, no la resuelve el mercado por sí mismo, requiere una serie de acciones que superan ampliamente el manejo del tipo de cambio. Para alcanzar ese objetivo, el Estado Nacional aplicó políticas de aliento al sector, con la defensa del mercado interno frente a la competencia desleal y la administración de licencias no automáticas.
Actualmente, por ejemplo, hay en vigencia una medida antidumping provisional contra China, que marca un valor mínimo de 13,38 dólares por cada par proveniente de ese país, que protege a más del 85% de la industria nacional.
Todo esto permitió ampliar la capacidad de producción en 2010 en 10 millones de pares con respecto a 2008 (105 millones, contra 95 millones de pares).
La ministro de Industria sostuvo que, efectivamente, "desde el 2003 hemos trabajado para lograr una mayor competitividad 'genuina' y sistémica sostenida por dos columnas claves: las políticas macroeconómicas y las medidas proindustriales, como los incentivos fiscales, financieros y también crediticios que estimulan la inversión además de la aplicación de licencias no automáticas que fueron las que permitieron la sustitución de importaciones en sectores denominados 'sensibles'".
Sobre el carácter de estas medidas, Castiñeira explicó que "son formas de retrasar las importaciones sobre la base de trabas administrativas. Nunca están bien vistas, pero lo hacen todos. Se dan crecientemente y son una alternativa a lo que hacen en Europa, por ejemplo, subsidiando a la agroindustria"
Dante Sica, de la consultora Abeceb, reconoció que si bien "son instrumentos legales, que estan regulados y permitidos en el marco de lo que es la OMC sirven para atenuar los efecto de crisis internacionales y son muy efectivos en coyunturas de corto plazo. Aunque para afirmar que sirvan para desatar procesos de inversión o de sustitución habría que analizar sector por sector. En aquellos donde la inversión de capital es baja, la maduración de la inversión es rápida y la inversión en capital en relación al trabajador no es alta, la licencia no automatica te puede ayudar a incoporar procesos de inversión. Donde ocurre lo contrario, como en industrias de bienes básicos, la licencia sirve para aislar algunos efectos de lo que es la crisis de comercio, pero no como una herramienta que apalanque procesos de inversión." Una reflexión que quizás haya que tener en cuenta.  <