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Tiempo Argentino
Protagonista de la primera sorpresa del campeonato, Héctor Rivoira se asomó a la zona mixta con el pecho inflado y una sonrisa desbordando por la comisura de los labios. "Este es un equipo totalmente nuevo, muchachos", arrancó, con un discurso confianzudo, pero sin dobles lecturas.
"Para nosotros, venir acá y ganarle nada menos que al último campeón en su cancha es... Hay que pensar que el viernes no sabíamos si íbamos a poder contar con los refuerzos, porque habían surgido inhibiciones, pero finalmente el club logró superarlas. Y además, hoy (ayer) hicimos un partido muy bueno. En el segundo tiempo, fuimos a buscar el resultado, lo dimos vuelta y sin duda, lo ganamos bien, el resultado fue muy merecido", explicó el Chulo, casi sin permitirse una pausa para respirar, tal vez una postura originada en la emoción, o en su intención de dejar en claro la relevancia del 2-1 que todavía estaba fresquito en La Paternal.
Hay una buena parte de verdad en las palabras del entrenador de Huracán. "Nos falta rodaje, está claro. No mantuvimos la base del torneo pasado, sino que se fueron como 25 jugadores y llegaron otros tantos. En un mes armamos un equipo, lo pusimos en la cancha y le ganamos al campeón", insistió Rivoira, quien no dejó pasar la oportunidad y, con el resultado puesto, sacó de la manga un datito: "Hacía 11 años que Huracán no ganaba en este estadio."
Feliz, además, el entrenador destacó el aporte que hizo Ángel Morales en la segunda etapa: "Estaba pautado que con Otálvaro Arce jugaran un tiempo cada uno. A Matute lo quiero siempre ahí, con su claridad y con llegada. Para nosotros va a ser un jugador importantísimo." <