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23 de Julio de 2014

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Leonardo da Vinci dejó mensajes ocultos en los ojos de La Mona Lisa

A través de un escáner de alta definición, un investigador italiano asegura que descubrió en las pupilas de La Gioconda las iniciales del célebre artista renacentista y las de la modelo que lo inspiró.

Por:
Tiempo Argentino

La Mona Lisa guarda en su pupila izquierda la clave de la identidad de la modelo en la que Leonardo da Vinci se inspiró para pintar el óleo más famoso del mundo. Así lo asegura un investigador italiano, Silvano Vinceti, cuya teoría reprodujo ayer el periódico británico The Guardian.
Vinceti, que lejos de ser un improvisado en el estudio de las artes plásticas es presidente de la Comisión Nacional de Patrimonio Cultural de Italia, sostuvo que el célebre humanista y pintor renacentista era un amante de los códigos, y por eso dibujó una serie de letras diminutas en las dos pupilas de La Gioconda, su obra más famosa. "Invisibles al ojo humano y pintadas en negro sobre verde-marrón, están las letras L y V en la pupila derecha, obviamente las iniciales de Leonardo; pero lo más interesante está en la pupila izquierda", afirma el italiano, que sometió el cuadro a un escáner para obtener imágenes de alta resolución.
El investigador, que cobró celebridad el año pasado cuando anunció que había encontrado los restos del cuerpo del pintor italiano Caravaggio, sostuvo que en ese ojo se disciernen las letras B o S o posiblemente las iniciales C y E, lo que resulta clave para averiguar la identidad de la modelo. "A Leonardo le gustaba utilizar símbolos y códigos para transmitir mensajes, y quería que supiéramos la identidad de la modelo a través de sus ojos, los cuales consideraba el espejo del alma y un medio de comunicación", justificó el crítico italiano.
La identidad de la modelo es un tema de larga controversia y llevó a las especulaciones más disímiles, como que pudo ser una amante del propio Leonardo, un adolescente vestido de mujer, un autorretrato en versión femenina o incluso una simple mujer imaginaria. La versión más difundida asegura que la Gioconda ("alegre", en castellano) es Lisa Gherardini, la esposa de un acaudalado comerciante florentino de nombre Francesco del Giocondo. Pero Vinceti sostiene que en realidad Leonardo pintó el retrato en Milán, donde vivía protegido por Ludovico Sforza, y utilizó otra modelo, probablemente una mujer de la corte, cuya identidad ahora se podrá develar gracias al descubrimiento del crítico italiano.
Pintado entre 1505 y 1506, La Gioconda, también conocido como La Mona Lisa, se exhibe en el Museo del Louvre de París. Es un óleo sobre tabla de álamo de 77 por 53 cm, en el que el personaje dirige la mirada ligeramente a la izquierda y muestra una sonrisa considerada enigmática. La fama de esta pintura no se basa únicamente en la técnica empleada o en su extraña belleza, sino también en los misterios que la rodean. Objeto de diversas teorías, algunas fueron llevadas a la ficción, como el caso del bestseller El código da Vinci en la que su autor, Dan Brown, sugirió que el nombre del cuadro es un anagrama para Amon l'Isa, en alusión a antiguas deidades egipcias, y que el artista dejó mensajes secretos en las diversas capas de la pintura.
Convencido de que La Gioconda es, en realidad, un autorretrato, Vinceti solicitó la exhumación de los restos de Leonardo, con el fin de aclarar los motivos de su muerte y de reconstruir su fisonomía.<