
Por:
Alfredo Iglesias
Pedro Pablo Moñita y Alberto Nembrini inventaron durante la década de 1970 el "boxeo recreativo infantil", que consistía en un circuito diseñado y en el cual cada estación representaba una actividad diferente. Con la llegada de los militares y su visión retrógrada, lo prohibieron diciendo que servía para entrenar a eventuales subversivos. Con la vuelta de la democracia, lo fueron retomando en algunos polideportivos, pero volvió a tener impulso cuando la Federación Argentina de Box (FAB) reglamentó el boxeo femenino; las mujeres le volvieron a dar un gran envión.
Nosotros hoy vemos entre un 60 y un 70% de incremento en ambos sexos.
En el caso de las mujeres, sirve para el modelaje del cuerpo porque no deforma, ayuda a los diabéticos y, en ciertos casos puntuales, a quienes sufren dolores en el nervio ciático. Pero el principal beneficio es que se trata de una actividad mixta: aeróbica y anaeróbica, mejora los reflejos y la atención y sirve de descarga de mucha adrenalina y tensiones. A quien se inicie, le recomiendo un examen médico y físico, un análisis de laboratorio, un electrocardiograma y una ergometría.