
Por:
Néstor Espósito
Respaldado por un común denominador: las quejas y los reclamos de más de 500 magistrados de todos los fueros y todas las provincias, el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, cristalizó ayer, con las conclusiones de la Cuarta Conferencia Nacional de Jueces, el perfil decididamente crítico que parece llamado a enarbolar el Poder Judicial frente al poder político.
Lorenzetti había elegido un tono medido y prudente al inaugurar la conferencia el jueves pasado. Pero ayer, cuando cerró las jornadas, insistió con la autonomía presupuestaria, y lanzó una embestida a fondo contra las interferencias que los jueces denuncian con sordina como provenientes del gobierno nacional y de los provinciales.
Las conclusiones estaban escritas. Pero Lorenzetti reunió a los jueces (la mayoría del interior) que todavía permanecían en el segundo subsuelo del Hotel Hilton ayer al mediodía para leer y explicar los alcances del documento. "La independencia del Poder Judicial es una garantía del ciudadano para que sus derechos sean respetados y se pongan límites a los poderes para un adecuado equilibrio republicano. El Poder Judicial es la principal defensa que tienen los argentinos para vivir en una sociedad igualitaria y en libertad a lo largo y ancho del país."
Junto a Lorenzetti estaba sentado Ricardo Recondo, presidente de la Asociación de Magistrados, una suerte de gremial de jueces que ayer repudió las declaraciones del ministro de Economía, Amado Boudou, en relación con un fallo de la Cámara en lo Comercial sobre Papel Prensa. Los dichos de Boudou fueron calificados como "una agraviante exorbitancia respecto al derecho de crítica que asiste a cualquier litigante para opinar sobre un decisorio de cualquier tipo, al tiempo que configuran un evidente nuevo intento de vulnerar la independencia del Poder Judicial, y condicionar a las eventuales instancias revisoras, incurriendo con todo ello en una falacia de evidente intencionalidad mediática". Recondo será uno de los representantes de los jueces en el futuro Consejo de la Magistratura.
El documento denunció veladamente intromisiones, gestiones y favoritismos en la designación de nuevos jueces. Sin medias tintas, Lorenzetti leyó: "necesitamos que los jueces sean elegidos por sistemas que sean transparentes, donde el mérito prevalezca como criterio central, desplazando las influencias políticas indebidas". No las identificó, pero una comisión que trabajó sobre el tema elaboró conclusiones durísimas que fueron colgadas en Internet por el Centro de Información Judicial (CIJ) y rápidamente eliminadas y remplazadas por las "conclusiones generales".
Tal como anticipó Tiempo Argentino en su edición de ayer, el reclamo incluyó "aumentar la cantidad de jueces en todas las jurisdicciones" y "cubrir las vacantes de todos los juzgados de modo rápido, a fin de evitar los atrasos en la tramitación de las causas".
Con el mismo tono crítico, la Conferencia de Jueces llamó a "disminuir la litigiosidad innecesaria" y exhortó: "menos discursos y leyes que no se aplican y más políticas públicas destinadas a resolver los problemas concretos de los ciudadanos".
Cuando fue abordado por los periodistas, Lorenzetti eludió referirse a las declaraciones de Boudou, a la reglamentación de la Ley de Medios y a la anunciada acción de amparo por la represa del Ayuí. Se negó al pedido de seguir dialogando de un periodista de C5N ("no, no, me voy"). Parecía molesto y apurado. Tanto, que dejó plantada a una periodista a la que había citado para las 13:30 para un reportaje. <