Opinión

La matriz del crimen quedó al descubierto

Publicado el 5 de Septiembre de 2010


 

Contundente. Oscar Gallino afirmó en los documentos, que saca hoy a la luz Tiempo Argentino, que el proceso de despojo de Papel Prensa, entre otras empresas del grupo, a la familia Graiver, fue, al menos, monitoreado por Héctor Magnetto, Bartolomé Mitre y Patricio Peralta Ramos. Es, periodísticamente, un cross a la mandíbula al entramado de negocios sucios que moldearon la comunicación de estos últimos 34 años en la Argentina. Perdón, no sólo la comunicación, sino también el andamiaje de negocios que sostiene al capitalismo nacional.
La investigación es demoledora: ya no queda espacio para la negación ni para la autovictimización por parte de quienes participaron en la maniobra que, como queda demostrado, constituye un delito de lesa humanidad. Es el momento de dar la cara. Ya no es posible para los grupos mediáticos seguir embarrando la cancha, inventando operaciones de prensa, manipulando a la sociedad. Clarín y La Nación les deben explicaciones a todos los argentinos.
Ya no se trata de una “movida del kirchnerismo”. Se llama simplemente periodismo. Y con documentación que avala cada una de las palabras publicadas. Sería bueno para la democracia argentina que de una vez por todas y para siempre se sepa la verdad. Para eso, es necesario que los responsables de estos delitos le hablen cara a cara a la sociedad. Y no es suficiente que lo hagan desde sus aparatos de comunicación. Basta con que se presenten ante la justicia a dar explicaciones como cualquier hijo de vecino. Eso sí sería un verdadero avance para la república y sus instituciones.