
Por:
M. B.
La Cámara Alta dio media sanción esta semana a un proyecto que sustituye dos artículos de la ley de Contrato de Trabajo de la última dictadura militar y que podría garantizarle los fines de semana el descanso a más de un millón de empleados, que revistan en el Sindicato de Comercio.
La normativa, de autoría de los senadores Carlos Verna, María Higonet y Graciela Di Perna, tiene dos artículos de fondo y uno de forma. En primer lugar, prohíbe taxativamente la ocupación del trabajador entre las 13 del sábado y las 24 del domingo, con salvadas excepciones. Además, en el punto 2 establece con claridad que, cuando el trabajador preste servicio entre el mediodía del sábado y el domingo, "medie o no autorización sea por las circunstancias previstas en el artículo 203 o por estar comprendido en las excepciones", el empleador tendrá que pagarle el salario habitual con el 100% de recargo, "sin perjuicio de su obligación de otorgar franco compensatorio".
Aunque la iniciativa pasó casi desapercibida entre los grandes medios de comunicación, recibió el respaldo de todo el arco sindical, particularmente de los trabajadores mercantiles. A través de un comunicado de prensa, el subsecretario general de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys), José González, destacó que "el proyecto que aprobó el Senado constituye la conclusión exitosa de la lucha permanente que se tuvo desde hace años y resulta imprescindible para el bienestar del trabajador y la familia mercantil". Además, González dijo: "Uno de los desafíos importantes es limitar las horas de trabajo excesivas y garantizar que haya períodos adecuados de descanso y recuperación, incluyendo el descanso semanal dominical para proteger la salud y la seguridad de los trabajadores, y posibilitar los tiempos que una persona debe dedicar a su familia, al ocio, al esparcimiento."
El proyecto, que obtuvo en el recinto el apoyo de 45 senadores, busca ponerle coto al decreto de desregulación económica que dictó en 1991 el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo. Este suprimió toda restricción de horario y días en la actividad comercial, sin tomar en consideración los derechos de los trabajadores.
Los principales perjudicados por esta iniciativa son las grandes superficies, que hasta hora podían disponer de los fines de semana de los trabajadores, casi sin costo adicional. Fuentes seguras del Legislativo aseguraron que los supermercados ejercieron fuertes presiones para que lo senadores no aprobaran estas modificaciones a la Ley de Contrato de Trabajo, pero al final el proyecto logró sortear la primera etapa. En este sentido, González puntualizó que "no es el fin alterar la rentabilidad del empresariado, pero la dignidad de los trabajadores no debe ni puede ser objeto de negocio. Además, está harto comprobado que frente a mejores condiciones de laborales, mejora y se incrementa la productividad. En este camino desde hace años trabajamos junto a Armando Cavalieri." En el Ejecutivo también elogiaron la iniciativa. La viceministra de Trabajo, Noemí Rial coincidió en que esto puede obligar a la sociedad a poner en marcha un cambio más profundo. "Me parece perfecto. Tendremos que volver a hacer una revolución cultural en la cual nos acostumbremos a no ir los domingos a los supermercados o volver, como cuando yo era chica, a comprar los fideos en la pastería que cerraba a la una de la tarde", recordo la funcionaria. Por último, González destacó el aporte de Verna, Di Perna e Higonet en la redacción del proyecto y le pasó la pelota a la Cámara Baja. "Instamos a los diputados, especialmente a los de origen sindical, a que aprueben sin reformas esta ley remitida por la Cámara Alta", concluyó. <