Tiempo Argentino

Edición: 22 de Febrero de 2012

22 de Febrero de 2012

+Buenos Aires

T26.8° H50%

El novio de Erica vivía obsesionado con ella y la maltrataba por mail

La familia Soriano asegura que Lagostena mantenía una relación tormentosa con la chica que desapareció hace tres meses. Una odisea de celos que culminó en enigma. La guerra en Facebook y el extraño cementerio sin controles.

Por:
Sebastián Hacher

A tres meses de la desaparición de Erica Soriano, el círculo de sospechas se cierra cada vez más sobre su pareja, Daniel Lagostena. En sus declaraciones testimoniales y en los intercambios de mails que mantenía con ella se trasluce una relación tormentosa, con crisis recurrentes, pese a que estaban juntos hacía poco más de seis meses. Si bien la familia Soriano mantiene la esperanza  de encontrarla con vida, y la justicia nunca descartó la llamada "hipótesis Pomar" -esto es, que la chica haya sufrido un accidente o esté retenida en algún lugar y no se la encuentre por negligencia de los investigadores- todas las sospechas apuntan hacia Lagostena, la última persona que estuvo con ella el 21 de agosto.

En el expediente judicial hay decenas de indicios que todavía no se convirtieron en pruebas firmes. Entre las pistas más claras se encuentra el extraño cruce de llamadas y mensajes de textos entre parientes de Lagostena, en la madrugada en la que desapareció Erica, pero también las manchas de sangre halladas en la casa que compartía la pareja en Lanús, y las irregularidades detectadas en el cementerio de esa localidad (ver recuadro aparte). 

Sin embargo, más allá de las pruebas, cada vez es más claro el tipo de relación que mantenía Erica con un hombre 20 años mayor que ella, con antecedentes por violencia familiar. Para quienes siguen la causa de cerca, los correos electrónicos que figuran allí son uno de los claros indicios que demuestran un posible ataque de género, que en muchos casos suele pasar inadvertido. Aquí se dan a conocer parte de esos correos -que se publican con la autorización de la familia de Erica-, ya que opinan que su difusión puede ayudar a entender el tipo de relación que tenía conDaniel Lagostena.

"Cómo expresar mi dolor, mi angustia y la impotencia que me genera todo esto", escribió la jóven en un intercambio con Lagostena. 

La discusión había comenzado porque ella le había comprado algo para regalarle y no le había dicho qué era. "Nunca estuve más lejos de ocultarte un regalo, aunque fuera lo mas normal, me sorprendió la pregunta, yo nunca te lo hubiera preguntado, pero nunca lo entendiste así, ni siquiera se te pudo ocurrir", escribió en su mail. Y pocas líneas más abajo, continuó: "Reaccionás siempre dudando y pensando lo que no es, creo que quedaste muy marcado, y tu inseguridad en general, mi edad o la tuya y mi personalidad son condimentos no compatibles con tu persona."

Se trata de un mail en el que la joven de 30 años expresa los celos y el control a la que era sometida: "Me decís que estuviste toda la semana angustiado y casi desesperado por hablar con alguien porque yo, en el súper, me desboqué para mirar un flaco, y lo seguí con la mirada, disculpame si en esta nuevamente no me sumo, me parece ridículo e incomprensible."

Más abajo, en el mismo correo se preguntó si fue correcto haberse mudado con un hombre al que conocía desde hacía pocos meses. "¿Habré hecho bien en hacer la movida que hice, mudarme solo por el hecho de amarte, y querer una familia con vos? ¿Era el momento? Ayer, si la nena no hubiese estado y hubiera tenido la casa de mi mamá mas cerca, me hubiese ido." 

También en ese mensaje, Erica le reprochaba no haber podido dormir en toda la noche, luego de la discusión. "Si vos no pudiste dormir, yo mucho menos, pero la diferencia es que vos estás en frente de tu casa, trabajando con un amigo, yo tengo que estar con mi mejor cara, durmiéndome en el escritorio y aun peor, sintiéndome así, sin ganas ni de respirar."

Los mails de Lagostena muchas veces ostentan un tono durísimo. En uno de ellos, le reprochaba a su pareja no aceptar ningún tipo de crítica. En otro, le decía que él se había esforzado por cambiar, y que "las pesadillas vividas" quedarían en  el pasado: le aseguraba que ya no iba a molestarla con "paranoias e inseguridades". Según Lagostena, gracias a eso se habían acabado "las lágrimas, el desvelo, los celos desmedidos", pero a ella todavía le costaba aceptar las críticas que él le hacía.

Unas líneas más abajo, Lagostena enumeraba las supuestas "faltas" de Erica que podrían provocar vivir otra "mala noche". La primera de ellas era haberle mostrado un intercambio de mails para el día del amigo "sólo de mujeres", insinuando que también había recibido correos de hombres, pero que se los había ocultado. La segunda, era haber dejado por descuido un papel con "exceso de rouge" en su auto, papel que él interpretó como sospechoso. Y, por último, le reprochaba haber cantado un tema del grupo Tormenta, que Lagostena relacionaba con una relación pasada de Erica.

Pocos minutos después de que lo enviara, Erica escribió una respuesta. "¿Llamás vos reflexión a tener (que leer) detalladamente por puntos cada una de las cosas que te afectaron imprudentemente, y que (...) siempre de una manera u otra elegís que yo me entere?" Luego, en un tono triste, rebatió cada cosa que él le recriminó. 

Para el abogado de la familia Soriano, Ariel Urssino, de los cientos de mails que se incorporaron a la causa surge claramente lo que los peritos de la causa llamaron la "personalidad disociada" de Daniel Lagostena. "Por un lado -afirmó el abogado a Tiempo Argentino- tiene enojos terribles y por el otro vuelve arrepentido."

Verónica Soriano también opinó en ese sentido. "Los mails y las entrevistas que le hicieron, demuestran que es una personas inestable emocionalmente. Como dijeron los psicólogos, es alguien que puede hacer eclosión ante un momento de presión y eso se puede transformar en violencia psicológica y verbal", dijo la hermana mayor de Erica.

Pero no siempre los mails de Daniel Lagostena llevaban reproches. A veces se ponía romántico. En uno de ellos, enviado mientras ella estaba embarazada, elogió su voluntad para ir a trabajar todo lo días (cosa que él no hacía) y destacó la energía que tenía. Son cosas, reconoció Lasgostena en ese correo, que él injustamente olvidaba. <