Tiempo Argentino

Edición: 23 de Mayo de 2012 | Ediciones Anteriores

23 de Mayo de 2012

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Parecidos y diferentes

los mellizos funes mori. Rogelio, diestro y delantero. Ramiro es zurdo y defensor central. Ambos serán titulares mañana frente a Almirante Brown. "Ahora que llegamos, el objetivo es ascender a Primera", dicen a dúo.

Por:
Jonathan Wiktor

Rogelio Gabriel mira a Ramiro José y ve su cara en la de su propio hermano. Son tan iguales que parece que un espejo intercediera entre ellos. Apenas un lunar, ahí debajo del ojo izquierdo del delantero, diferencia a los Funes Mori. El resto, los une, los fusiona. La cara, el peinado, la ropa, la sangre los iguala hasta una equivalencia extraordinaria. El destino decidió que sus vidas empezaran juntas, entrelazadas y que siguieran de la mano: se gestaron juntos, nacieron juntos, crecieron juntos, se divirtieron juntos, estudiaron juntos, lloraron juntos y el domingo, en el inicio de la segunda rueda de la B Nacional, jugarán juntos. "Estamos muy ilusionados, queremos que empiece el partido cuantos antes", dicen y, entonces, como si faltara otra igualdad, juntan sus voces.

-¿Cómo es compartir equipo?
Rogelio: -Es algo soñado, inexplicable. Cuando éramos chicos se nos cruzaba por la cabeza que íbamos a jugar juntos en un equipo grande del fútbol argentino, pero con el paso del tiempo uno va perdiendo esa ilusión. Gracias a Dios lo estamos haciendo y el domingo, si Matías (Almeyda) lo decide, también compartiremos equipo.
Ramiro: -Todavía no puedo creer que estemos juntos en la Primera de River. Todas las mañanas agradezco esta posibilidad que nos da la vida: poca gente puede disfrutar a su hermano en el mismo plantel.
-¿En algún momento pensaron que no se iban a cruzar en Primera?
Rogelio: -A mí me tocó debutar primero (6 de diciembre de 2009, ante Vélez), pero siempre supe de las condiciones que tenía Ramiro y que en cualquier momento le iba a tocar. Finalmente, tenía razón porque con el tiempo pudo hacerlo (5 noviembre 2011, ante Gimnasia de Jujuy).
Ramiro: -Tuve una etapa complicada, en la que parecía que no iba a debutar, pero con trabajo fui superando ese momento. Tuve paciencia y me di cuenta de que todo, si uno quiere, con el tiempo llega.
-¿Qué dice la familia?
Rogelio: -Están chochos. Imaginate para mis viejos, están que no lo pueden creer. Para nosotros es un orgullo que ellos estén felices.
Ramiro: -Cuando veo emocionada a mi familia, se me pone la piel de gallina. A veces se me caen las lágrimas de ver a todos con tanta alegría.
-Rogelio, ¿qué te gusta de Ramiro?
-Me gusta su potencia y su dedicación en la marca. En el mano a mano se hace muy difícil pasarlo. Y, encima, de vez en cuando pega alguna patadita de brutito (sonríe). Es un tipo bravo.
-Y a vos Ramiro, ¿qué te gusta de Rogelio?
-Es un grandísimo futbolista: tiene mucho juego aéreo y sabe jugar con los pies. Para los defensores es muy complicado marcarlo porque se mueve constantemente; no se queda quieto nunca y eso le saca referencias al rival. Tiene futuro europeo.
-¿Cómo se imaginan el partido ante Almirante Brown?
Rogelio: -Será un partido peleado, como todos los de la B Nacional. Hay pocos espacios para jugar y hay que aprovechar las pocas situaciones que nos van a quedar en ataque. Tenemos que empezar bien esta segunda mitad y para eso, es necesario que ganemos el domingo el domingo (por mañana).
Ramiro: -Si queremos subir, no podemos tropezarnos: si queremos ascender tenemos que mantener un nivel muy alto de juego durante lo que queda del torneo.
-Ya están jugando juntos, ¿cuál es el próximo objetivo?
Rogelio: -Ascender con esta camiseta sería glorioso. Podríamos pasar a la historia de este club como parte del plantel que devolvió a River a la A.
Ramiro: -Todos los días sueño con que llegue mitad de año y estar festejando, abrazado con mi hermano, la vuelta a Primera. Ese es nuestro objetivo. <