
Por:
Analia Rivas
Arrinconado en una mesa de un pequeño café del Paseo La Plaza lanza, sin ningún preámbulo, una de sus máximas. "Las mujeres siempre son chicas", clama sonriente en un intento de piropo que deja asomar intacta su picardía como para que quien lo escucha muerda el anzuelo y califique de vieja a la misma persona a la que él refiere. "¡Mujeres!", exclamará después con tono de dominio del mundo femenino. "Ahora hablemos de verdad", dirá guardando, por un rato, la provocación, su herramienta discursiva por excelencia.
"¡Sin mentiras por favor!", le pedimos. "Quedate tranquila. No te voy a mentir..." Hacemos que le creemos.
Luego de diez años como notero de CQC, Guillermo López vuelve al teatro. Hoy estrena El trabajo que me dio no trabajar, un unipersonal en el que se ríe de su propia historia laboral que más allá de lo que parece implicó su esfuerzo. "Vengo de una familia trabajadora, de un barrio (nació en Ramos Mejía). He logrado mi lugar laburando dignamente, sin joder a nadie y sin hacer ningún tipo de lobby que, en este medio, es moneda corriente", dice orgulloso. Es así, en eso no altera, ni adorna, la verdad. Acumula nueve años consecutivos de vivir como si fuera un médico de guardia, listo para atender cualquier solicitud que la producción de CQC tuviera. "Hasta el año pasado llevaba el traje en el baúl del auto hacia todos lados, me he cambiado en garages o baños de bares", relata sobre su estilo Clark Kent. "¡Claro! Era como el Superman de las notas", agrega. Creer o reventar, con o sin superpoderes, el Pelado logró marcar su estilo que no pasó inadvertido ni para los famosos, ni para los productores, ni para el público.
Ahora tiene una organización que hace que sus lunes caigan en sábados. Entre sábado y domingo condensa su trabajo en vivo en radio y televisión, conduce Ránking Yenny, en la 100 y Zapping y CQC, en Telefe. Entre lunes a miércoles, cumple con la reunión semanal del equipo de Caiga y graba su sección estrella de este año, "el Chino", donde descubrió su habilidad para embocarla. "O estoy en un momento angelado o evidentemente tengo puntería", reconoce. Su más reciente arrojo es su unipersonal.
-¿Qué es El trabajo que me dio no trabajar?
-Es un espectáculo de humor donde, de alguna manera, con el título reivindicamos al verdadero laburante, que se levanta cada mañana para ir a trabajar. Muestro lo que fui haciendo estos años y le sumo mi veta actoral que no la he mostrado puntualmente en el teatro, si bien lo hago en las notas de CQC, donde pueda que esté actuando.
-¿El show es tu historia laboral en CQC?
-No, tengo mi historia laboral más allá de CQC. Tiene segmentos auto referenciales y otros momentos en que cualquiera se puede identificar. A diferencia del clásico stand up, bajo a jugar con la gente y hago improvisación y hay remates con videos.
-¿El Pelado de CQC es un personaje?
-Hago todo desde mí, algunas cosas, claro, están exacerbadas. No ando por la vida pidiendo piquitos. Desde que arranqué me he mostrado tal cual soy y encaré cada nota desde ahí. El pelado de CQC sí soy yo, no hago un personaje. La gente que se encuentra conmigo en la calle no se encuentra con algo muy distinto a lo que ve.
-¿Cuál es el video más antiguo que se ve en el espectáculo?
-Hay uno que hace un recorrido de mis últimos 20 años donde me doy el lujo de que hagan un cameo Ernestina Pais, Juan Di Natale y Julieta Prandi, además de Susana, Darín, Facundo Arana, Natalia Oreiro, Badía -que es alguien a quien adoro-, Julián Weich y Karina Jelinek. Ellos se prestaron para hacer unas participaciones muy divertidas. Lo de Darín, es un gesto más de su generosidad conmigo, lo destaco porque más allá del cameo me ha dado consejos para actuar.
-No me respondiste lo del video más antiguo. ¿Se verá tu primer bolo en una novela?
-Sí, si la gente de Volver me lo consigue, porque ya estoy en Volver, ¡es otro síntoma de vejez! Va a estar mi primera aparición en televisión, en La banda del Golden Rocket que se vio , para ser exactos, el 28 de julio de 1992, una escena que hice con Julián Weich.
-¿Y están los dos con pelo?
-Sí. Bueno él sigue teniéndolo, incluso ahora tiene más que entonces. Era un electricista que iba a atender a las chicas que como no tenían plata le quería cobrar de otra manera.
-¿Qué fue lo último que hiciste en teatro?
-Fui clown durante dos años (1997 y 1998) en el circo de la Costa. Llegamos a hacer unas 2000 funciones, hacíamos siete funciones por día.
-¿Y como clown encaraste algún famoso?
-Hubo un momento en que vino Videomatch a hacer cámaras ocultas, y como nosotros hacíamos el segmento de humor, participamos invitando al famoso a subir al escenario. Entre todos, me divierte recordar a Roberto Carnaghi que no la pasó nada bien.
-¿Carnaghi? ¿Le pediste perdón?
-Sí, luego hemos charlado y nos reímos juntos. Hacíamos de tiradores de cuchillos y el pasó 15 minutos pensando que lo íbamos a perforar en cualquier momento. Había doble juego de cuchillos y doble clown, con el tipo encapuchado yo le clavaba el cuchillo parado al lado. Y había complicidad del público.
-¿Y no hay antecedente de hacer teatro en una sala?
-Sí, de 1989 a 1992 estudié con Agustín Alezzo y en el último año armamos la clásica cooperativa independiente del grupo de compañeros de teatro para presentar en Liberarte cuentos de Fontanarrosa, entre ellos, "El mundo ha vivido equivocado", que era mi preferido, y luego hice en las salas del complejo del Teatro Alvear El cuento de los buenos cuentos. Luego, fue el circo y llegó la tele y no hice más teatro, aunque durante algunas notas me he subido a escenarios y sentido la adrenalina del público en vivo que me encanta.
-Luego de una década en CQC te convertiste en famoso y Guillermo López está muy unido al Pelado de CQC. ¿Pensaste en suprimir al Pelado para lanzarte como actor?
-Lo llevo muy contento. El Pelado es producto de Mario (Pergolini) que me bautizó así y se ha instalado. Hasta hoy sigo siendo Guillermo López para mis amigos del barrio, la fama no me ha cambiado mucho excepto en algunas cosas lógicas e inevitables.
-¿Esta apuesta al teatro no es consecuencia de una búsqueda profesional distinta?
-Artísticamente he generado un producto, el Pelado, es solo un apodo. Desde mí es lo mismo Guillermo o el Pelado.
-¿No te sentís pegado a un producto?
-No me preocupa. Se ha ido despegando porque también soy el Pelado de Zapping o de la 100. Soy el Pelado en general.
-Entonces advirtamos que no te consideren para promocionar implante capilar porque la fija es tu pelada.
-¡No, claro. Se me acaba el kiosco! En el unipersonal hay un segmento dedicado a los diferentes tipos de pelados.
-¿Cuál sos vos?
-Soy un pelado orgulloso de mi pelada. Antes de ver el deterioro, antes de los 30 ya no quedaba mucho más y me rapé.
-¿Entre todos los famosos con quién sería "un chino" lograr una entrevista divertida?
-Eeeeehhhh (Piensa) Sin dar nombre...
-Sí, dame nombres ¡Esa es la gracia!
-¿Para qué nombrar una si son varias? Hay algunas actrices que tiene ese perfil tan cool innecesario que a lo mejor generan que los encuentros sean aburridos porque para ellas reírse mucho no queda bien, queda mejor estar en un submundo donde no todo es tan gracioso.
-¿Qué descubriste de vos mismo trabajando para CQC?
-Pensaba que era más vago pero descubrí que soy muy laburador. Más allá que haga algo que me gusta, sinceramente laburé mucho, le puse mucho esfuerzo, mucha pasión y horas de mi vida dedicadas al trabajo. Descubrí que aprendí bien lo que mis viejos me enseñaron, eso de ser honesto y trabajador, y salir a ganarse el mango todos los días. <