Tiempo Argentino

Edición: 23 de Abril de 2014 | Ediciones Anteriores

23 de Abril de 2014

+Buenos Aires

T17° H68%

Piriápolis, el sitio donde el río se hace mar

Es uno de los centros uruguayos más visitado por los turistas argentinos. Además de sus playas de arena blanca, un importante atractivo de esta ciudad es su gastronomía especializada en pescados y mariscos. Otras posibilidades son escalar el cerro Pan de Azúcar, pescar en Punta Fría o visitar la estación de cría del cerro.

Por:
Tiempo Argentino

Ubicada a casi dos horas de Montevideo, en el departamento de Maldonado, Piriápolis, fundada en 1890, se encuentra entre las más importantes  ciudades  balnearias del Uruguay. Hoy su principal actividad económica es el turismo, pero además de sus excelentes playas se destaca por su confortable infraestructura hotelera y una atractiva vida nocturna, que incluye un casino que cuenta con los clásicos juegos de mesa y una extensa variedad de slots machines.
Existen restaurantes especializados en carnes, pastas, pescados y mariscos a lo largo de la rambla, en el centro, cercanos al puerto y sobre la rambla de Punta Fría.
Una manera de abarcarla panorámicamente es desde la Capilla de San Antonio, ubicada en la cima del cerro homónimo, adonde se llega por carretera o en silla aérea.
Otras posibilidades turísticas son: escalar el cerro Pan de azúcar, pescar en  Punta Fría, Punta Colorada y Punta Negra, formaciones rocosas sobre el mar, o descansar en las tranquilas playas de San Francisco y Playa Hermosa.
Se puede visitar el Parque Pan de Azúcar, que funciona en la Estación de Cría del Cerro Pan de Azúcar, destinado a la recuperación en cautiverio de especies en vías de extinción; los animales se encuentran en su ambiente natural. Se puede observar la abundante presencia del "Venado de campo", del que ya se han hecho reinserciones en hábitat naturales.
El Cerro de Pan de Azúcar, de 339 m, es apto para ser escalado por su ladera sur. En su cima se levanta una cruz de cemento de 35 m que se divisa desde Punta del Este. En su base se disfruta de una extraordinaria vista panorámica de Piriápolis.
Construido en ladrillo en el año 1897 por el fundador de la ciudad, el Castillo de Piria, al que se accede atravesando un gran parque por un camino arbolado con palmeras, recuerda las villas italianas de esa época.
El edificio consta de dos plantas y un sótano; desde los balcones del segundo nivel, se disfruta una magnífica vista panorámica. En su interior se aprecian el mobiliario y los utensilios, armas y piezas artísticas de la época.
A la cumbre del Cerro del Inglés o San Antonio, el más próximo a Piriápolis, se llega en auto, desde donde se aprecia: al oeste la bahía del puerto, al centro de la ciudad y las sierras en el horizonte; al norte los  cerros del Toro, el Pan de Azúcar y otros menores, y al este la entrada rocosa que conforma la Punta Colorada rodeada de residencias.
Camino a la cima, sobre un pequeño pedestal, se ubica la Virgen de los Pescadores; debajo, se encuentra la piedra fundamental de la ciudad.
En la cima hay un parador con una piscina y un pequeño altar con la imagen de San Antonio.
El remozado puerto turístico de Piriápolis está dividido en un área de tráfico y otro de pesca. De sus 77 amarras, 68 corresponden a la actividad turística. El puerto brinda servicios de botada, guardería, suministro de energía eléctrica y agua potable. Existen oficinas de Aduana, Migraciones y una terminal de Buquebus, que llega desde Buenos Aires. <