
Por:
Martín Piqué
Néstor Kirchner enfrentará en dos semanas el primer desafío realmente complicado desde que fue designado secretario general de la Unasur. El jueves 5 de agosto empezará un viaje de tres días por Caracas y Bogotá con la intención de convertirse en el principal mediador entre ambos países tras la ruptura de relaciones dispuesta por Hugo Chávez. El 5 de agosto Kirchner se entrevistará con el propio Chávez en la capital venezolana. Un día después volará a Colombia, donde mantendrá audiencias con el mandatario saliente, Álvaro Uribe, y el presidente electo, Juan Manuel Santos. Para ir preparando la mediación, el santacruceño mantuvo ayer una nueva ronda de llamados con el presidente de Ecuador, Rafael Correa; también con el brasileño Luiz Lula da Silva. Con ambos, Kirchner buscó consensuar una postura común de la región que luego facilite el acercamiento de las partes en conflicto.
Un reducido equipo acompaña rá a Kirchner en la coordinación de la Unasur. Pero aún no se definió si el secretario general del bloque viajará acompañado por sus dos principales colaboradores en la Unasur: el vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el asesor en política exterior de la Presidencia, Rafael Folonier. La otra opción que se estaba evaluando -hasta anoche no se había resuelto- era que Folonier viajara a Venezuela en carácter de "adelantado". Esa tarea consiste en tantear el terreno y preparar las negociaciones sin caer en las declaraciones públicas de la diplomacia formal.
Este nuevo capítulo del conflicto entre Bogotá y Caracas (ver. págs. 18-19) se desencadenó cuando Uribe, en una de sus últimas decisiones como presidente en ejercicio, denunció a Venezuela ante la OEA por refugiar a unos 1500 presuntos guerrilleros colombianos. Uribe entregará el poder a su sucesor el 7 de agosto. Kirchner estará entre los invitados. En tanto, Santos será recibido este lunes en Buenos Aires por la presidenta Cristina Fernández.
Kirchner se prepara para encabezar una negociación muy compleja. "Néstor sabe que el tema más importante es el conflicto entre Venezuela y Colombia. Es una de las cuestiones estratégicas para consolidar el bloque. Una de las prioridades, lo sabe desde que asumió en la Unasur", dijo ayer a Tiempo Argentino uno de sus colaboradores en la secretaría general. El santacruceño pudo comprobar lo díficil que será acercar posiciones en la reunión que mantuvo con la futura canciller colombiana, María Angela Holguín. La entrevista fue a solas, en Olivos, a fines de junio. <