
Por:
Tiempo Argentino
Desde que las denuncias públicas comenzaron a complicar la imagen de varias marcas de primer nivel por la contratación de talleres clandestinos, las autoridades del gobierno porteño y de la provincia de Buenos Aires comenzaron a incrementar las inspecciones y clausuras de este tipo de establecimientos.
En lo que va del año, la Subsecretaría de Trabajo porteña logró cerrar, al menos, una decena de galpones, y mantiene el Registro de Dadores de Trabajo a Domicilio, un programa que busca la regularización de los trabajadores de la industria textil por la Ley de Contrato de Trabajo y por la Ley 12.713 del Trabajo a Domicilio.
Pero los investigadores del trabajo esclavo sostienen que esta práctica no es posible sin la colaboración de las comisarías de la Policía Federal ubicadas en cada zona.
Para La Alameda, una de las más polémicas es la Comisaría 40 ubicada en Remedios 3748 del barrio porteño de Parque Avellaneda, que ya fue denunciada por brindar protección a talleres de instalados en esa jurisdicción.
Pero el grueso de las acusaciones recae sobre las 80 marcas señaladas por comprar prendas confeccionadas con trabajo esclavo.
En la lista que posee la justicia federal, se destacan algunas marcas de primer nivel como Kosiuko, Montagne, Lacar, Rusty, Awada, Akiabara, Normandie, Adidas, Gabucci, 47 Street, Cheeky, Bensimon, Tavernitti, Fila, Le Coq Sportif y Lecop-Arena, entre otras que no sólo son de origen nacional, sino también licenciatarias de firmas de capitales extranjeros.