
Por:
Manuel Alfieri
Las mujeres egresadas de la Escuela de Enfermeras de la Fundación Evita asistieron ayer a una misa para conmemorar el aniversario número 58 de la muerte de Eva Perón, quien falleció el 26 de julio de 1952 a los 33 años. El acto se realizó en la reluciente Iglesia San Expedito del barrio de Balvanera, y estuvo a cargo de Monseñor Osvaldo Musto, párroco del lugar durante 18 años. La gente aguardó con impaciencia hasta las 19:30 horas, momento en que Musto dio comienzo al oficio religioso. El estrado desde donde pronunció las oraciones estaba decorado por una gigantografía de Evita y un ramo de flores. Luego de una oración inicial y ante la atenta mirada de las más de 200 personas que concurrieron al lugar, el cura expresó: "Estamos todos aquí para recordar la figura de Evita. Yo la recuerdo con particular cariño porque siempre trabajé por y para aquellos a quienes llamó descamisados." El acto continuó con la lectura de algunos fragmentos de La razón de mi vida, la autobiografía de Eva Duarte. Una vez finalizada la exposición, un efusivo aplauso retumbó en las paredes de la popular iglesia del patrono de las causas urgentes. "Esta es una fecha muy importante para quienes conocimos a Evita, porque a pesar de los años sentimos que seguimos estando cerca de ella", aseguró a Tiempo Argentino Nilda Cabrera, de 77 años y alumna egresada de la Escuela de Enfermeras de la Fundación, en 1951. De la conmemoración también participaron dirigentes sindicales como Gerónimo Venegas, Secretario General de UATRE, y aliado del dirigente del peronismo disidente Eduardo Duhalde. "Este es un día muy especial. Recordar a Evita es recordar una porción muy importante de la historia gremial de nuestro país", dijo. Nélida De Miguel, diputada por el Partido Peronista Femenino (fundado por Evita en 1949) y muy cercana a la figura de la líder de los descamisados y a sus enfermeras, fue otra de las personalidades que asistieron a la misa. "Un día como hoy pero hace 58 años, perdimos a una de las mujeres más importantes y más grandes del mundo, no sólo de la Argentina. Es triste, pero junto a estas gloriosas enfermeras aún la llevamos en nuestro corazón", expresó emocionada. Luego de un abrazo con De Miguel, la enfermera Cabrera agregó: "Para nosotras, Evita fue todo, porque nos dio la posibilidad de tener un trabajo digno." La Escuela de Enfermeras de la Fundación Eva Perón fue una verdadera milicia sanitaria creada a principios de 1948, que llegó a formar 858 enfermeras y 430 especialistas. Existió hasta el año 1955, cuando se perpetró el golpe de Estado a manos de los militares Eduardo Lonardi y Pedro Eugenio Aramburu. Desde ese momento, las enfermeras fueron perseguidas y hostigadas. Su historia quiso ser silenciada, pero fue rescatada de forma inédita a través de una investigación publicada el domingo por este diario. La misa concluyó luego de una hora. La canción "No llores por mí, Argentina", difundida desde los parlantes de la iglesia, acompañó la retirada de la concurrencia. <