
Por:
Nicolás Eisler
El precandidato radical a la presidencia, Ricardo Alfonsín, presentó un proyecto para despenalizar el consumo personal de drogas. De aprobarse, la modificación a la Ley 23.737 evitará los castigos judiciales cuando "las conductas tengan por finalidad el uso personal de estupefacientes". Hay quejas de especialistas porque la iniciativa deja vigente la figura de tenencia simple, discutida por los constitucionalistas.
Hace pocos días entró al Congreso un nuevo proyecto para modificar la ley que pena la tenencia de estupefacientes y lleva la firma de Alfonsín, Ricardo Gil Lavedra y otros diputados radicales. En la actualidad, la norma castiga la tenencia de drogas, tanto para consumo personal como para comercialización.
Esta es la primera vez que un candidato a la presidencia se mete de lleno en el tema estupefacientes, algo que puede resultar una movida electoral muy redituable pero que, al mantener la figura "tenencia simple" de drogas, continúa judicializando a los consumidores y no ataca el meollo de la cuestión.
Desde hace tiempo el gobierno da pelea porque la justicia se ocupe de los traficantes y deje de perseguir a los consumidores. El año pasado, la Corte Suprema dictó un fallo en este sentido y el proyecto presentado por Alfonsín busca modificar el Código Procesal Penal y adecuarlo a la doctrina de la Corte.
Una de las modificaciones que pretenden introducir los legisladores es que la tenencia no sea castigada "cuando tenga por finalidad el uso personal de estupefacientes".
Ricardo Gil Lavedra explicó a este diario que el proyecto se basa en una premisa: "garantizar a cada persona la libertad necesaria para llevar adelante su plan de vida, siempre que no lesione a terceros". Además, aseguró que "prohibiendo la tenencia de estupefacientes no se termina con el consumo, ni se resuelve el problema del adicto", ya que "tras 20 años de penar a los consumidores, tanto el tráfico como el consumo de estupefacientes han aumentado, lo que parece demostrar que la ley vigente no ha logrado su objetivo".
Luis Osler, abogado de la revista THC, especializada en la cultura cannábica, admite que el proyecto de Alfonsín es un avance, pero le realizó fuertes críticas, sobre todo porque mantiene la figura de "tenencia simple".
"Acá el principal problema de todos los proyectos es que mantienen la tenencia simple, entonces generan una zona gris. La policía puede seguir allanando y entrar a tu casa. Seguramente, cuando vayas a la justicia, termines demostrando que sos inocente. Pero lo tenés que demostrar vos, y eso es inconstitucional, y además tenés que pasar por todo el proceso", asegura Osler.
"El Estado debe probar que alguien comete un delito, no al revés", explica el abogado, y agrega que "en definitiva se sigue criminalizando al consumidor. Y lo más extraño es que se lo criminaliza bajo la bandera de la no criminalización".
Sobre este punto, Gil Lavedra opina que "hay que mantener la figura de la tenencia simple, porque permite captar muchas situaciones relacionadas con el tráfico de estupefacientes que son distintas al consumo y deben ser castigadas".
Osler también rechazó que el proyecto castigue "el suministro gratuito aún para consumo personal. Esto implica que una situación común como puede ser 'te convido con un porro y vos lo aceptás', ambos mayores de edad y con capacidad de decidir, termine con una condena de prisión", y se preguntó por qué "si está permitido tener para consumir, está penada una situación de esta índole, donde dos adultos comparten su tenencia para consumir". Para el abogado, esto "coloca al individuo en la postura de dar explicaciones convincentes o marchar preso. En definitiva, sigue la criminalización de los consumidores". <