
Por:
Tiempo Argentino
A sus atractivos naturales e históricos culturales, Misiones suma un agradable clima subtropical que la hace recomendable como lugar de visita en cualquier época del año.
Los mismos escenarios que la naturaleza pone a disposición de la contemplación, son propicios para la práctica de ecoturismo, agroturismo, turismo relax y turismo aventura.
Situada en el extremo nororiental, estratégicamente ubicada en el límite con Brasil y Paraguay, lo cual admite desde la perspectiva turística ampliar a esos territorios el circuito de visitas.
Misiones parece representar una réplica actual del Edén, desbordante de maravillosos paisajes, de cristalinos cursos de agua, algunos apacibles, la mayoría impetuosos. Ocho regiones diferenciadas por sus terrenos integran esta provincia de suelos color ladrillo, diáfanos cielos, insólitas flora y fauna, y breves serranías. Todo en ella es posible y la decisión la toma la preferencia de cada turista.
El fascinante Parque Nacional de Iguazú, continente de las majestuosas Cataratas , es ideal para realizar emocionantes safaris selváticos, avistaje de exóticas especies vegetales y animales, aventuras y actividades diversas con distintos rangos de riesgo.
Integran la flora arbórea del Parque más de 90 especies, siendo las más características el palmito y el palo rosa, que puede alcanzar hasta 40 m de altura; a su sombra crecen los palmitos, palmeras cuyos troncos terminan en un cogollo comestible.
Entre las principales especies de aves que allí habitan, están los vencejos de cascada, que vuelan atravesando los intersticios de las columnas de agua para posarse sobre la pared rocosa, donde suelen anidar.En el sector de las pasarelas se suele encontrar coatíes, Tucán Grande, una de las cinco especies de tucanes del Parque, y algún águila arpía.
El Parque es albergue de especies en peligro de extinción, como el yaguareté, el tapir, el ocelote, el yaguarundí, el oso hormiguero, las águilas selváticas y el yacaré overo.
En el otro extremo, en el área que ubica a Posadas, y a la Región de Las Misiones Jesuíticas, se plantea una alternativa turística que apela al interés afectivo y reflexivo, caracterizada por el circuito de las Ruinas Jesuíticas y museos que exponen aspectos de esa intensa época sociocultural misionera.
En el centro de la provincia, la región de los Saltos y Cascadas, y la de Las Flores, dibujan paisajes de belleza que difícilmente se encuentren en otras partes del planeta.
Igualmente exultantes en belleza, aunque más proclives a la aventura creativa, las regiones de La Selva y de Las Sierras Centrales, enmarcando las ciudades de El Dorado y Oberá, proponen un fuerte aporte de sensaciones y adrenalina.