
Por:
Walter Lescano
En la Argentina, donde las editoriales artesanales e independientes se multiplican, desmintiendo los augurios pesimistas sobre la muerte del libro como objeto preciado, las lecturas todavía mantienen su púbico y los talleres aumentan su matrícula, y los libros y plaquetas de poesía se siguen acumulando en la mesa de novedades. En esa profusa y constante edición que no se detiene ante nada, hay tres libros notables que se destacan del resto, levantan cabeza y muestran valentía en la búsqueda que llevan a cabo, la incomodidad que despiertan y los cuestionamientos a los que se atreven. Se trata de Spam (Ediciones Stanton, 2011), de Charly Gr.; Después de la muerte del Indie (Spiral Jetty, 2011), de Alfredo Jaramillo, y Paritarias + Soy la decepción (Ediciones Stanton, 2011), de Carlos Godoy.
BUSCADOR. Spam, primer libro de Charly Gr., acaba de ser galardonado como libro del año por el flamante premio Blatt & Ríos. Damián Ríos, editor y responsable de Recursos Editoriales, cuenta que la elección se debe a que es un libro "fresco, arriesgado, inteligente. Escrito desde afuera de la poesía. Incorpora lenguajes poco prestigiados. El truco es muy sencillo, lo interesante es que no se nota. Refresca el panorama y demuestra que se puede seguir inventando, que es necesario seguir imaginando".
Spam puede separarse en dos bloques. Por un lado, los poemas construidos a partir de la búsqueda en Google de frases que surjan a partir de unas palabras que sirven de fuego inicial: "un saludo", "eran los tiempos de". Cae la tarde y (Spam) fue el primer texto que nació con este procedimiento, publicado en la revista El Interpretador en 2007. Luego fue trabajando en la ubicación de las demás frases para los siguientes poemas. Por otro lado, el libro incluye "miniensayos", también hechos a partir de Google, pero son textos que tienen una intervención mayor al incluir, entre las frases encontradas y las citas, sus propias palabras, "fue más un trabajo creativo que riguroso", dice el autor. La intención era compilar frases que "ya existían pero estaban distantes unas de otras y ahora reunidas van conformando un nuevo significado." Más que encantado con el procedimiento, al autor le entusiasmaba "el placer de encontrar belleza en una conformación de textos ya existentes pero reorganizados con una criterio estético nuevo."
ROCK AND ROLL. Vanitas es el término latino, puede traducirse por vanidad, que designa una categoría particular de bodegón, de alto valor simbólico, un género practicado en la época barroca, particularmente en Holanda. El mensaje es la inutilidad de los placeres mundanos frente a la certeza de la muerte, animando a la adopción de un sombrío punto de vista sobre el mundo.
Con esto en mente, más la sugestiva presencia de una calavera, que era el nuevo juguete de Alfredo Jaramillo, surgió Después de la muerte del Indie. Un título que remite tanto al universo del rock de los noventa como al libro del crítico de arte Arthur C. Danto, Después de la muerte del arte. El poeta cuenta que se siente "muy satisfecho con el proceso de creación del libro: fui libre como pocas veces haciéndolo. Puse la calavera en mil lugares adentro de mi casa, la hice posar junto a mi mujer mientras esperábamos la llegada de nuestro hijo, la llevé en una bolsa adentro del subte, la puse en el locker de mi trabajo, hice que mis compañeros le dieran besitos. Fue increíble ver cómo la gente reacciona de manera tan natural ante un cadáver." Hay que aclarar que este libro contiene exclusivamente fotos, fue curado por Ana Armendariz y el autor, sin embargo, lo considera una obra de poesía. "Me parece que las imágenes son palabras que son ideas, y eso se combina de una manera muy perturbadora que no quisiera definir para no estropear la recepción de este volumen", agrega para desarrollar la idea que se plasma en este libro y que viene a desafiar las concepciones anquilosadas sobre los límites del género. Para terminara dice: "Lo mejor de la gente con la que comparto este momento tan corto de la historia es que se siente tan atraída por otros lenguajes que llegan al punto de olvidarse de lo que están haciendo, y mezclan todo. Eso significa que la poesía en tanto género estable corre serio peligro, pero es lo mejor que puede pasar; de hecho algunos de los artistas que más me gustan son los que mezclan todo."
PELEA EN EL CAMPO. En formato split salió hace unos meses Paritarias + Soy la decepción. El autor explica que decidieron "armar con Gerardo Jorge, el editor, dos libros en uno, con cierto contraste, una tapa en blanco y negro y otra a color. Imitando el diseño de algunos clásicos que edita Norma, con dos tapas. De un lado la obra, del otro un estudio."
Este nuevo libro de Carlos Godoy despliega su fuerza en dos planos: el privado y el público. Paritarias avanza, desde el título, hacia una zona política. Las diferentes partes del libro agregan información en esa dirección: Los fondos públicos, La casa de Tucumán, Paritarias. Pero el sentido político, entendido como participación de algún proyecto social, que parecía delimitar un marco de lectura, se altera por el contenido de los poemas. Son poesía de corte intimista, familiar y, por momento, metafísica. "Es una colección de textos que escribí desde que vivo en Buenos Aires, hace unos cuatro años", dice el autor. La política entendida por Godoy, se resuelve en soledad, lejos de las unidades básicas y las manifestaciones populares. Ahora, Soy la decepción es otra cosa. Godoy explica: "Eran unos textos nuevos, en ese momento cuando preparábamos el libro y que publicaba en mi blog, y eran una especie de crítica al campo de la poesía." La visión desangelada que tiene de ese mundo al cual pertenece no se hace desde un territorio alejado, sino que metido en el asunto su mirada funciona también como autocrítica y flagelación. Tanto es así que asegura: "Ahora ya no puedo escribir más poesía. No me sale." Por eso también dio de baja su blog. "Hacía meses que no actualizaba el sitio -dice-. Justo salía el libro que es una selección de ahí y bueno, me pareció que era el momento de dejarlo morir. Como un movimiento natural. Como cuando una planta se seca o una creciente se lleva todo." Cuando le pregunto por la poesía actual, contesta: "Sólo se publican plaquetitas, no hay ambición, no hay búsqueda, nada de eso me conmueve. Yo respeto la rosca como mecanismo o como ejercicio, pero solo cuando se persigue como fin último el dinero. La rosca para posicionar ego me da mucha tristeza. Eso es lo que pasa, el campo de la poesía me da mucha tristeza." <