
Por:
Tiempo Argentino
Esta sugerencia incluye un célebre y asombroso recorrido en tren por las Barrancas del Cobre, en el estado de Chihuahua (México). Un paseo por paisajes épicos ocupados por antiguos pueblos tarahumara, que reciben gustosos a los viajeros con intenciones de fijar en sus espíritus vivencias inolvidables.
En esta región mexicana habitan en 17 municipios 70 mil tarahumaras, de los cuales 10 mil no hablan español. Tradicionalmente, los miembros de esta tribu son nómadas temporales: cultivan sus frutas y verduras en las tierras altas durante el verano, y se mudan a las partes bajas del cañón durante los meses fríos.
El paseo en tren que tuvimos la oportunidad de realizar termina en Mazatlán, la tierra de los buenos mariscos, playas doradas y uno de los centros históricos mejor cuidados de México.
En los destinos que integran la ruta Chihuahua, ciudades de canteras y cielos claros, no es extraño encontrarse en la calle a tarahumaras que bajan de la Sierra para hacer compras u ofrecer sus artesanías.
Es difícil ignorar los cortes de carne, la cerveza fría, y otras bondades gastronómicas del norte mexicano. Conocer las mansiones del tiempo de la Revolución Mexicana, la Catedral y la tumba de Pancho Villa hacen de este destino una interesante clase de historia. Aquí empieza la ruta en el tren Chihuahua-Pacífico, que cruza por las Barrancas del Cobre. En la mina de Naica está la cueva de los cristales más grande del mundo, bautizada Cueva de las Espadas.
Desde Chihuahua, la Ciudad Cuauhtémoc es la primera parada del tren, mejor conocido como Chepe. Además de ser una de las zonas más prósperas del Estado, gracias a la producción de manzanas y otras labores, esta ciudad se caracteriza por contar con la comunidad menonita (granjeros de ascendencia alemana con tradiciones religiosas muy arraigadas) más grande del mundo.
Creel es una población maderera, considerada la puerta hacia la vasta Sierra Tarahumara y también un verdadero pueblo mágico. Desde aquí suelen partir grupos de viajeros interesados en los deportes extremos.
Otro destino interesante es Barrancas del Cobre. Este grupo de seis cañones en la Sierra Tarahumara, más extenso y profundo que el Cañón del Colorado, es un sitio impresionante, y no sólo por el gigantesco paisaje, sino también por la riqueza étnica de los lugareños: el pueblo tarahumara. Vale la pena conversar con ellos y por supuesto emprender el viaje en el Chepe, que recorre desde la capital de Chihuahua hasta Los Mochis, en Sinaloa.
Si uno se baja en la estación Bahuichivo, se puede llegar a Cerocahui, pueblecito rodeado de cascadas y hermosos valles. Es el sitio de partida para explorar el Cañón de Urique, de casi 2000 metros de profundidad. El Cerro del Gallego, desde cuyo mirador se logra una de las vistas más espectaculares de la Sierra Tarahumara, es ideal para los interesados en el ecoturismo.
Tampoco puede obviarse a Mazatlán, "La Perla del Pacífico", que es el puerto sinaloense por excelencia. Su fama proviene de sus mariscos, su sistema de transporte tirado por caballos y el carnaval que se realiza cada febrero. <