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Tiempo Argentino
El de ayer fue un mal día para la España administrada por el flamante gobierno del derechista Mariano Rajoy: la evaluadora Fitch rebajó la calificación de la deuda ibérica y se informó que cerró 2011 superando por primera vez en su historia la frontera de los 5 millones de desempleados. En el último trimestre del año pasado, la cifra de personas sin trabajo se incrementó en unos 300 mil, hasta los 5,27 millones, situando la tasa de desempleo en el 22,85% de la población activa.
Una de las cifras más preocupantes, según los datos de una encuesta difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), es el número de hogares en el que todos sus miembros se encuentran sin trabajo: a finales de 2011 eran ya 1,6 millones. Los trabajadores inmigrantes siguen estando entre los más afectados por el desempleo: son ya algo más de 1,2 millones, lo que se traduce en una tasa del 34,82 por ciento.
Los jóvenes están también entre los que más sufren este empeoramiento progresivo del mercado laboral. Entre ellos, el desempleo creció en algo más de 884 mil personas a finales de 2011, lo que sitúa la tasa de jóvenes sin trabajo en el 48 por ciento.
España suma ya cinco años consecutivos en los que la falta de trabajo fue creciendo. La tasa del 22,85% (1,35 puntos porcentuales mayor que en el trimestre anterior) es la más alta que registra el país desde el primer trimestre de 1995, cuando se situó en el 23,49%, en medio de otra grave crisis económica.
La reacción ante los nuevos datos del gobierno del Partido Popular, que asumió el poder en la penúltima semana de diciembre, fue decir que acelerará el ritmo de las reformas pendientes. Rajoy prepara una nueva reforma financiera y una laboral -en la que patronal y sindicatos ya llegaron a un acuerdo sobre moderación salarial- con las que pretende hacer frente a las consecuencias de la crisis económica. Una crisis en la que aún no se divisa el final del túnel. De hecho, según el propio gobierno, el país volvió a entrar en recesión en este primer trimestre del año.
"Peor no podemos estar. De modo que cualquier cosa que se logre con la reforma laboral será una ganancia", manifestó esperanzado el consejero del Banco Central Europeo (BCE) Jose Manuel González-Páramo.
El Ejecutivo aprobó ayer además el anteproyecto de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que establecerá un déficit cero para el conjunto de las administraciones públicas a partir del año 2020. Inicialmente, el límite del déficit estructural iba a ser del 0,4% del PBI, pero ahora el gobierno de Rajoy decidió rebajarlo más, por lo que el PP buscará el acuerdo con el Partido Socialista (PSOE), el principal de la oposición.
La Ley de Estabilidad Presupuestaria es la norma que desarrolla la limitación del déficit público introducida en la Constitución con una reforma pactada por el PP de Rajoy y el gobierno anterior, del socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, y realizada en tiempo récord en septiembre. <
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